Powered By Blogger

viernes, 15 de abril de 2016

CIRCULO POLAR ÁRTICO

Después de nuestro anterior viaje a Noruega en el año 2014, Stavanger y sus fiordos nos mostraron su belleza y descubrimos el deseo de volver y disfrutar de una aventura en el norte más extremo de Noruega dentro del círculo polar ártico. El gusto por los países escandinavos y su naturaleza nos haría recorrer el  camino hacia el fin de la península Europea o parte más septentrional de Europa, dónde el tiempo es extremo y caprichoso. Bañado por fiordos, lagos y los mares de Noruega, del Norte y Barents. El destino final y nuestro pequeño reto aún sufriendo los posibles inclemencias del tiempo será Cabo Norte, los kilómetros, el frío, el viento y la nieve no hará desistir en nuestro empeño por conseguir llegar a este pedazo de tierra situada a 71°10' 21" de latitud.

8 de abril 2016

Volamos por primera vez con la aerolínea Noruega que muestra la imagen de sus personajes más ilustres en la cola del avión.
Tras una mínima escala en Oslo, continuamos hacía el norte.
Las vistas por la ventanilla comenzaron a cambiar radicalmente, el interior por la costa salpicada de islas totalmente cubiertas de nieve y enlazadas unas con otras con cientos de largos puentes y espirales e interminables carreteras. Algunos lagos continuaban helados totalmente, recordando el gélido invierno que parece no abandonar nunca estas tierras.
El efecto del sol escondiéndose en el horizonte y reflejado en el mar, daba una belleza incomparable al hueco de las pequeñas ventanas del 737 800 que ya descendía preparándose para tomar tierra en el pequeño aeropuerto de Tromsø.
Bajamos las escalerillas, el aire fresco nos sentó de maravilla, un frío agradable.
Medio minuto tardamos en cruzar este bonito y pequeño aeropuerto sin oficina de cambio.
Accedimos al autobús de flybussen que salió puntualmente hacia el centro en un corto trayecto que curiosamente recorre túneles subterráneos con varias rotondas en el interior completamente hueco de la montaña donde se asienta en la isla de Tromsø. La salida del túnel está prácticamente en el centro de la ciudad..restos de nieve se derretían lentamente en las aceras..Él conductor comenzó a gritar nombres de hoteles que se situaban en las mismas calles entre ellos el nuestro..

El empleado del hotel nos acompañó por el estrecho callejón hasta nuestro apartamento que habíamos reservado por varios días.
Tromsø ..Región de Nord-Norgue, séptima ciudad más grande de Noruega y segunda de Laponia. Asentada en la isla de Tromsøya aunque se extiende entre la península e islas.
Oscurecía, el frío se intensificaba aunque no era excesivo. Él silencio y la calma inundaban las oscuras y desiertas calles de Tromsø.
Alguna persona las transitaban con paso decidido, no era tarde pero la ciudad ya hacía su vida rutinaria en el interior de las casas. Paseamos por varias calles del centro..grønnegata, Storgata (calle peatonal y comercial) y aledaños dónde se encuentra la oficina de turismo, la iglesia de la diócesis y los muelles donde se puede disfrutar de las mejores vistas nocturnas de Tromsøbrúa Bridge, su Puente, la catedral del Ártico iluminada de bonitos colores situada en Tromsdalem, el barrio al otro lado del fiordo, asentado entre dos montañas. El cielo algo nuboso no invitaba a las auroras pero sería el lugar perfecto para el espectáculo.
El siguiente día teníamos visita obligada al supermercado para a continuación cruzar el puente, visitar la catedral del Ártico, el cable car y polaria que no precisa mayor notoriedad.

Tromsø Ciudad universitaria, los rumores dicen que destaca por su ambiente nocturno en fin de semana..salimos a comprobarlo a uno de los locales de moda en estos momentos.
El graznido de las gaviotas nos despertó muy temprano eran las 3:30 de la madrugada cuándo amanece en esta época del año. Preparamos las mochilas y tras abandonar nuestro apartamento nos dirigimos hacia el aeropuerto. Recogimos nuestro vehículo de alquiler, cargamos nuestro pequeño equipaje y salimos a recorrer los 430 kilómetros que separan Tromsø de la pequeña comunidad, parte de la cercana localidad de Alta, en la provincia de Finnmark.

El el día era claro y despejado, buenas condiciones para la conducción y la carretera E8 estaba limpia y despejada de nieve de momento.. la máxima velocidad permitida es de 90 kilómetros por hora. Cruzamos el Tromsøbrúa Bridge y salimos de la ciudad bordeando el mar, dejándolo a un lado y descubriendo otras lenguas de lagos y fiordos que también recorreríamos una y otra vez.
El recorrido era de una belleza infinita, el agua tranquila y transparente hacia un efecto de espejo donde se reflejaban las nevadas montañas. Las casitas de pescadores pintadas de colores fuertes destacaban en la nieve y salpicaban las orillas de lagos y fiordos. Junto a ellas se pueden observar unos bastidores de madera dónde se seca el bacalao que durante los meses de febrero a abril este pescado se acerca a la costa para desovar, este es el comienzo de la temporada de pesca, después se mantienen durante tres meses secándose al aire libre..


Tras una breve parada para comer continuamos entrando ya en la provincia de Finnmark- Norland, parte más alta, la llamada Laponia Noruega. Comenzamos a subir hacia la parte  mas alta de las montañas, la nieve lo cubría todo incluso la carretera la cual ya apenas se apreciaba, las ruedas de clavos hacían excelentemente su trabajo, una ventisca de nieve golpeaba el parabrisas y rebotaba sin dejar apenas marcas debido a su consistencias, incluso cubría por completo la capa de hielo de los lagos.

Señales de tráfico indicaban la posible presencia de renos y alces que inesperadamente pudiesen ocupar la calzada, llegaba la temporada en la que emigran desde la montaña a la costa.
Unos 400 kilómetros y unas 6 horas después llegamos a la provincia de Alta, cruzamos varios largos puentes y otros túneles en la E6 y continuamos por la carretera 93 ya en dirección a Gargía, está carretera transitaba entre los Alpes escandinavos y frondosos bosques, algunas tiendas Sami..hogar de los últimos indígenas de rasgos esquimales, (se dice que existen unos 70.000 en Noruega) observan impunemente el paso del tiempo.
Algún aullido de lobos árticos rompía el silencio desde alguna parte en esta inmensa e interminable naturaleza.
Llegamos a Gargia Fjellstue, lugar de descanso entre las montañas donde nos esperaba la gerente de habla castellana en la recepción. Oscurecía mientras nos dirigíamos hacia nuestra cabaña.. alucinados por el magnífico entorno, todo era perfecto, el bosque cubierto de nieve, una granja de huskyes, sus trineos, nuestra bonita cálida y acogedora cabaña de madera.


La modesta cabaña contaba con baño y una reducida estancia con dos camas una mesa y una pequeña cocina. Eran las 22:00 de la noche, el frío era intenso en el exterior, el cielo estaba oscuro, encapotado y comenzó a nevar. En el interior un pequeño radiador le daba calidez a nuestro pequeño hogar. Cenamos y tras preparar las cámaras fotográficas, trípodes y demás accesorios nos acostamos... algún aullido aislado y el sofocante calor que se había acumulado me despertó en plena madrugada, salí fuera y la nevada se había intensificado. Algún perro aullaba inquieto, apagué el radiador y volví a la cama.
Al día siguiente eran las 6:00 y ya estamos desayunando, cogimos el coche rumbo a Honningsvag, la ciudad más septentrional de Noruega, situada en una pequeña bahía en la isla de Magerøya, punto de partida hacia nuestro objetivo, el globo terráqueo de Nordkapp, a unos 200 kilómetros de alta la carretera iba discurriendo plácidamente junto al mar, una señal nos indicó un túnel descendente de casi 7 kilómetros de distancia, es el túnel que transcurre por debajo del mar y que unen Magerøya, la isla más al norte de Noruega bañada por el mar de Barents, frente a ella solo quedan las islas de Svalbard y el casquete polar.


Llegamos a Honningsvag, antiguo pueblo pescador.. hoy además es punto turístico para cientos de cruceros que atracan al año y punto de partida del convoy que diariamente y si el tiempo lo permite sube hasta el centro de interpretación de Nordkapp y que hasta bien entrada la primavera un quita nieves abre el camino. Dejamos el coche en la oficina de turismo y accedimos al autobús azul de línea, a las 11:00 comenzamos el ascenso por angostas carreteras cubiertas por metros y metros de nieve, el quita nieves subía a buen ritmo y detrás de nosotros otros dos autobuses que habían recogido turistas de un crucero de Hurtigruten, compañía naviera Noruega. Llegamos a nuestro ansiado objetivo, bajamos del autobús con paso decidido casi haciendo marcha,  detrás de nosotros la estampida de turistas alemanes dispuestos a robar las mejores fotos, pero ya estábamos allí y empezamos a disparar.


Un sol brillante pronto cambió por unas amenazantes nubes oscuras.. comenzó a nevar y un frío viento soplaba en todas las direcciones. Se creó rápidamente una gran ventisca. Los pocos segundos que costaba tomar una instantánea hacía congelar literalmente las manos sin los guantes.
El globo terráqueo: Estático icono, fin de miles de aventuras, estaba en nuestras manos, también allí se encuentran las esculturas conmemorativas de "los niños del mundo" y sus monedas que fueron diseñadas por 7 niños de distintas nacionalidades del mundo que visitaron el lugar. También existe un centro de interpretación con su cafetería, Museo, tienda de souvenirs y cine dónde se visiona el lugar en distintas épocas del año.
Aparte de lo que puede significar en el mapa y sobre todo en el interior de cada persona que llega aquí, el lugar es de una belleza como pocos lugares en el mundo..El mar embravecido rompiendo contra los enormes acantilados, pájaros de un sinfín de especies que solo aquí se pueden observar, el cielo más azul que se puede imaginar y el inquietante clima extremo que cambia en cualquier momento.
De nuevo en Honningsvag no podíamos marcharnos sin visitar el ICE BAR, el bar de hielo más septentrional del mundo, regentado por una pareja española encantadora y su perro "Lonchas" un enorme y tranquilo Alaska Malamute que forma parte de la familia que un día se liaron la manta a la cabeza y lo dejaron todo en España para cumplir su sueño. Ahora su ICE BAR es referencia no sólo en Honningsvag, sino en todo Finnmark.

Nevaba de nuevo cuándo volvíamos hacia Alta, pero se aclaró el cielo e incluso el sol apareció entre las nubes cuando de repente observé por la ventanilla..dí un respingo en el asiento, paré el coche en la orilla de la carretera, salimos y nos acercamos con emoción.. estábamos a tan sólo unos pocos metros de un gran número de renos en la orilla del mar. Animales salvajes en libertad, nos observaban como nosotros a ellos hasta que comenzaron a ascender hasta la carretera cruzándola y subiendo hacia alta montaña. Contentos por haber vivido esta experiencia, nos dejamos llevar por los sentidos.. la olor del mar, el sonido del agua rompiendo en la playa de desgastadas piedras, el tacto de su fresca agua, la visión del mar en un azul intenso que se mezclaba con el azul oscuro del cielo y que parecía no tener fin..


Continuamos nuestro viaje.. entramos en Alta, municipio y ciudad de Finnmark de unos 20.000 habitantes rodeando el fiordo de Altafjorden que desemboca en el municipio y observamos la curiosa arquitectura de su catedral del Ártico.

Oscurecía cuando ya transitábamos entre el frondoso bosque camino a nuestra cabaña..
Saludamos a los perros que enseguida se excitaron pensando en un nuevo rato de diversión mirándonos con los ojos bicolor con una expresión entre curiosidad y alegría.
El pronóstico de esa noche era frío intenso con nubes y claros...de verdad intenté mantenerme despierto, con la cámara y el trípode preparados. Salí al exterior brevemente durante varias veces pero la temperatura bajo cero me lo impidia. Me dispuse sentado en una silla frente a una pequeña ventana mirando hacia el exterior al cielo con gran ilusión pero las luces no aparecían en el cielo y el sueño empezó a afectarme.. conclusión, quedé dormido sentado en la silla hasta que la luz del amanecer me despertó. Esta vez no iba a ser posible.

Al día siguiente abandonamos con pena nuestra modesta cabaña en el lugar más auténtico que hemos podido vivir en Noruega, nos despedimos de los perros mientras les daban su ración de desayuno
y marchamos de nuevo hacia Tromsdalem, castigada en esos momentos por una gran tormenta de nieve y no era fácil la circulación,  me coloqué prudencialmente a unos metros detrás de un camión que habría el camino dado la falta de visibilidad que había ya en la entrada de Tromsø.
La ciudad parecía totalmente distinta a la que conocimos anteriormente, una gran capa de nieve cubría la isla por completo.

Recogimos las llaves de nuestro nuevo apartamento dejando el equipaje y devolvimos el coche en el que habíamos pasado tantas horas.
Paseamos con dificultad entre la nieve.. casi hacían falta crampones para andar por las calles.. no dejaba de nevar, era nuestra despedida..todo estaba más bonito, la ciudad a esas horas estaba en calma absoluta solo el crujido de nuestras pisadas sobre la nieve rompía ese silencio.
Los vehículos aparcados estaban cubiertos por completo y formaban extrañas figuras,

nuestra mirada como no se nos desviaba hacia el cielo, alguna estrella más brillante que nunca escapaba de las nubes y se asomaba curiosa entre los huecos de éstas. Una lástima no haber podido disfrutar de la presencia de auroras boreales, no siempre puede ser y sabíamos asumirlo.
No obstante estamos contentos de haber llenado nuestras mochilas con un millón de imágenes increíbles, lugares muy expectaculares, de una naturaleza vibrante, infinita, de un clima caprichoso, de unas experiencias inigualables...en uno de los países mas bellos del mundo..todavía no cerrado para nosotros...

martes, 22 de diciembre de 2015

Diciembre en COPENHAGUE.

Tres horas tardó en recorrer la distancia entre Madrid y Copenhague una conocida aerolínea low coast.
Bajamos con las piernas entumecidas hacia la terminal de Kastrup (CPH) a 8 km de la capital danesa. Tras cambiar dinero tomamos el autobús amarillo de la línea A5 que enlaza el aeropuerto con la estación central de trenes. No hacía excesivo frío para estas fechas en Dinamarca, la prima rebelde de todas las tierras escandinavas debido a sus políticas más flexibles.
Las luces navideñas adornaban prácticamente todas las ventanas de las casas a nuestro paso, ténues luces amarillas iluminaban poco sus calles de la desde las lámparas colgadas con unos cables en mitad de las Avenidas. La luz de las velitas tintineaban en la mayoría de los escaparates..
Nos apeamos del autobús en la Estación Central, un crisol de culturas y países entraban y salían de la vieja estación.
Cruzamos la estación por su interior y observamos un frenético caminar en todas las direcciones, multitud de tiendas de 24 horas se disponían en su interior rodeadas de máquinas rojas expendedoras de billetes, únicos para todos los transportes.. metro, tren cercanías y bus.
Salimos a la calle Istedgade en el barrio de Vesterbro de dudosa reputación según las guías pero actualmente rehabilitado y es una de los barrios más genuinos y a la vez más cosmopolitas de la ciudad. Allí entre otros muchos se encontraba nuestro Hotel-Hostel dónde teníamos una habitación de diseño muy nórdico.
Dejamos las mochilas y nos fuimos a hacer el primer contacto con la ciudad, no tenía mucho hambre pero el olor a salchichas de multitud de puestos que se encontraban en el centro llamó nuestra atención.

Cruzamos el paso de cebra que separa la estación central del parque Tívoli mientras me limpiaba los restos de ketchup de la boca.
Una enorme fila para acceder al parque de atracciones ocupaba prácticamente toda la acera, rodeamos el parque por Vesterbrogade y junto con Hans Christian Andersen Boulevard, multitud de pantallas y neones iluminaban ese cruce. Uno de ellos simula un termómetro qué marca 9 grados, en frente se encuentra la plaza del Ayuntamiento. Lugar de encuentro, el imponente edificio es coronado por dos osos polares los cuales señalan que todavía hoy gröenlandia es parte de Dinamarca pese a su interés por su separación. También el Ayuntamiento posee una gran torre que es utilizada de referencia para orientarse desde todas las partes de la ciudad.
Continuamos por la calle Strøget de varios kilómetros de longitud, calle comercial por excelencia que cruza Højbro plads y desemboca en Kongens Nytorv con ambos mercadillos navideños. Caminamos buen rato por sus calles empedradas poco iluminadas que daban un aspecto de otro tiempo pasado sólo interrumpido por algún vehículo ocasional, algunas escaleras bajaban desde la acera a un piso inferior donde podían observarse por sus ventanas el interior de una bulliciosa taberna exquisitamente adornada con motivos navideños, un grupo de personas brindaban al calor de una chimenea.. otros pubs y restaurantes se encontraba no muy lejos de allí en las calles anexas al Ayuntamiento.
El viento comenzó a soplar frío acompañado de algunas gotas de lluvia, las calles se quedaban solitarias mientras volvíamos hacia nuestro hotel.
Al día siguiente desayunabamos relajadamente observando tras el enorme cristal de nuestra cafetería la llegada de multitud de viajeros a la estación.. Un niño de unos 4 años embutido en un mono de abrigo típico escandinavo corría divertido entre las piernas de sus padres, rubios de una tez excesivamente blanca presumiblemente de la parte norte del país o de otros vecinos como Noruega o Finlandia ya que Copenhague es un nudo de conexión entre todos ellos. La barba era un elemento común en muchas caras masculinas, Copenhague curiosamente es nombrada la ciudad más hipster de Europa.
A las 11 comenzó el free tour desde el punto de encuentro, la estatua del dragón situada en la plaza del Ayuntamiento. Nos dirigimos hacia Kongens Nytorv, allí se encuentra el Hotel d'Angleterre el más lujoso de la ciudad frecuentado por famosos y artistas, pocos días antes era vista la Reina Isabel segunda de Inglaterra accediendo a él. Este se levanta hacia la calle Nyhavn y el Teatro Real..hoy adornado con grandes figuras de osos polares vestidos de Reyes Magos desde el quicio de la primera planta. Frente a él se encontraban otro mercadillo tradicional dónde entre otras cosas se ofrecen Gløgg..un tradicional vino caliente condimentado con especias típicas danesas, bebida que recomiendo probar.. ( sabe mejor que huele).
Aprovechamos para comer y continuamos.. muy cerca se encuentra el punto más famoso y turístico de la ciudad. La calle Nyhavn, dónde una fila de casas de colores de antiguos mercaderes y pescadores a cada lado vigilan atentamente su canal de aguas casi transparentes. En ella se encuentran amarrados barcos-Faro de mucha utilidad en los países escandinavos para marcar la posición de grandes rocas de hielo que van desplazándose por el mar.. y algunos barcos-vivienda. También es el punto de partida de varios Tours en barco que transitan por los canales.



No lejos de allí se encuentra la casa del escritor Hans Christian Andersen autor de cuentos como La Sirenita,Patito Feo, El soldadito de plomo y otros muchos. Caminamos hasta salir al Palacio Real y sus jardines abiertos al público donde se dice que habitualmente puede verse a la Princesa heredera de Dinamarca Mary Elizabeth paseando mientras fuma, única debilidad que procesa tener esta australiana.. fuente de recelo entre algunos daneses.
Frente a ellos se observa el gran edificio de la Ópera, siguiendo por Larsen Plads y la línea del borde del mar hasta Churchill Parken, lugar dónde se encuentra las más famosa e internacional escultura danesa, la sirena más fotografiada del mundo..
Junto a ésta se encuentra la ciudadela o Castellet, rodeada de un canal, que fué y sigue siendo una fortaleza militar que puede ser visitada.

Miré el reloj, eran las 15:30 y ya empezaba a oscurecer. Sí, en esta época del año anochece a las 16 y es común la lluvia casi a diario.
Mientras recorríamos los jardines de la ciudadela observamos un viejo molino testigo mudo del pasado que todavía hoy funciona y que es puesto en marcha una vez al año. Una senda subía hacia una cumbre desde la que se podía admirar parte de la ciudad entrando en una penumbra a estas horas del mediodía.
Las luces artificiales comenzaban a encenderse en las calles y se reflejaban en el agua del canal. Lentamente dejamos la senda atrás y de nuevo nos sumergimos en las calles..



Mas tarde en Nørreport, una céntrica estación de metro tomamos la línea m2.. Copenhague dispone de dos líneas M1 y M2, además se está construyendo otra circular a largo plazo.. Nos dirigímos hacia Christianshavn, barrio creado en una isla por la que también se puede acceder por el puente Knippels, es el barrio más moderno a día de hoy, dispone de los restaurantes más caros y las viviendas mas lujosas de todo Copenhague. Pero lo que la hace más curiosa y la tercera atracción más visitada del país es..Christiania, internacionalmente conocida esta comunidad hippie, que hacía el año 1971 ocupó una base militar, dictaminó sus propias leyes y se suponen fuera del gobierno del país e incluso de la Unión Europea. No pagan impuestos ni cumplen las normas, de hecho ellos crean las suyas propias, están muy organizados y se autofinancian legal e ilegalmente.
No es aconsejado pero entramos bien entrada la noche, me sentía algo ansioso por conocer de primera mano lo que antes había escuchado en más de una ocasión tanto lo bueno como lo peligroso que podía ser ese lugar. El muro grafiteado de la antigua base nos indicaba el lugar exacto del comienzo del recinto, un pequeño hueco hacia la entrada en lo que en tiempo sería una puerta, pero esta no es la entrada principal. La oscuridad en el interior era casi completa solo iluminada por algunos fuegos aquí y allá, entramos por una calle semidesierta y silenciosa, solo se podía apreciar el ruido de las pisadas sobre el deteriorado asfalto cubierto con la lluvia del día anterior. La calle daba un semigiro a la derecha y allí había más movimiento, una persona cubierta con gorro y bufanda se apresuraba por llegar o salir de algún sitio en concreto, posiblemente presuntos compradores de sustancias ilegales que allí se vendían. No tardamos en encontrar unos pequeños y coloridos puestos con llamativos carteles luminosos, había cuatro puestos a cada lado de la calle y en el mismo punto. Uno de ellos tenía varios clientes manteniendo una conversación con su dispensador, en otro una chica pulsaba un timbre como el de un hotel y en ese instante salió un sujeto con la cara cubierta, unos grandes carteles advertían de la absoluta prohibición de no hacer fotos en todo el recinto.
Continuamos caminando entre una gran esplanada cubierta de viejas mesas, sillas, un gran comedor comunitario y un escenario dónde habitualmente se celebran conciertos. Un denso olor dulzón flotaba en el ambiente producido por cigarrillos que casi todo el mundo consumía, un grupo de personas se calentaban al calor de un fuego en el interior de un cubo metálico junto a una nave donde unas chicas fabricaban abalorios, adornos y souvenirs del propio Christiania. Me sorprendió la exquisitez y elegancia en el acabado de las piezas que allí se vendían mientras podías ver la zona donde se fabricaban in situ. Muy cerca se encontraba otra tienda-fábrica de bicicletas-caja. Las cuales se pueden observar en todo el mundo incluso en empresas de paquetería y que su derecho de patente se encuentra aquí, en Christiania.
Unos contenedores de barco hacían de improvisadas pero vistosas tiendas de ropa juvenil, nos dirigímos hacia el exterior sorprendidos por la absoluta organización de esta comunidad de unas 1000 personas. Comentando la  nula sensación de inseguridad que nosotros en concreto habíamos experimentado.. pasámos por debajo del cartel que nos informaba de nuestra vuelta a la Comunidad Europea y nos dirigímos hacia la parada de bus más próxima debido al frío y al viento que se había intensificado, muchas de las lineas de bus tienen su paso por el centro de la ciudad.
Llegamos a las puertas de Tívoli, el segundo parque de atracciones más antiguo de Europa, una experiencia que todo visitante de Copenhague debe experimentar aunque contradictoriamente no es muy turístico. Frecuentemente visitado por generaciones de Daneses, muy querido en la sociedad, miles de personas la visitan cada año y famoso por sus jardines..en Navidad es uno de sus mejores momentos para hacerlo, millones de bombillas de colores adornan todo el parque. Varios lagos repletos de peces de colores son frecuentemente recorridos por barquitos. Puestos de adornos navideños, de Gløgg, restaurantes..salpica el recinto. Sus atracciones de temática con aspecto antiguo estan modernizados en su actividad, un bonito paseo por las instalaciones pueden hacer una jornada inolvidable.




Más tarde decidimos ir a Streckers, un pub de la calle Strøget dónde hacen las peores hamburguesas del mundo pero con el mejor ambiente y dónde todas las noches hay concierto en vivo..un lujo poder disfrutar de una buena cerveza danesa especialmente producida para Navidad y acompañarla de buena música.

Al día siguiente un viento helador nos desplazó hasta el Castillo de Rosenborg, no muy lejos del centro de Copenhague, residencia veraniega de la Familia Real y el cuartel de la guardia real Danesa.
Un pequeño castillo de modestas habitaciones por su tamaño, daban una sensación de extraña calidez y bienestar que albergaba a sus visitantes. Algunas  de sus estancias muy bellas como la habitación de los espejos, las joyas de la corona, el salón del trono.. los ojos en algunos retratos de Christian IV, nos seguía con su mirada observando impasibles el paso del tiempo y a los visitantes que diariamente recorrían su hogar impunemente. Bajamos por la escalera de caracol en el interior de la torre hasta los jardines reales, parte de ellos pertenecientes a un céntrico parque de la ciudad


Nos quedaba poco tiempo en Copenhague y discutíamos los beneficios sociales qué hacen tan interesante y popular a Dinamarca. Sanidad gratuita, pagas del gobierno para todos los estudiantes emancipados, importantes ayudas económicas a Homless y más necesitados, programas especiales para los adictos a las drogas, beneficios laborales, como importante números de días libres por paternidad flexible para el padre/madre e importante número de días estivales y muchas otras..
Y como no todo es oro lo que reluce..aunque las retribuciones salariales son importantes, también los impuestos son uno de los más altos de la Unión Europea, los alquileres desorbitados y el coste de vida muy alto.
Una ciudad abierta al mundo pero qué va perdiendo a mí entender su esencia escandinava. Una ciudad adelantada a su tiempo. Existe un debate..los daneses.. algunos son abiertos otro reservados..Uno se los países más ecológicos, el 50% de la población es usuaria de la bicicleta y es una ciudad muy preparada para este transporte, aunque observo un problema y es que nadie había pensado en que hacer con las obsoletas bicicletas que ocupan como chatarra muchas de sus calles..
Al final lo que si importa es su calidad de vida, el bienestar y esas pequeñas cosas que hacen al Danés feliz y es que se declaran abiertamente el país mas feliz de Europa..