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miércoles, 21 de octubre de 2015

JAPÓN TOKIO

La decisión de viajar a Japón fué una mezcla de varios factores, nuestro destino inicial no completaba nuestros objetivos, en cambio Asia y nuestra simpatía hacia su cultura nos atraía.
Lejanía extrema, distinta cultura de grandes contrastes, sociedad y religiones basadas en el pacifismo.
Implicados con su naturaleza. Orgullosos de sus tradiciones y rituales..calmados ..silenciosos..tímidos pero abiertos, honestos, supersticiosos.. País de infinita y salvaje naturaleza con multitud de volcanes sentados sobre fallas activas en continuo movimiento que causan fuertes terremotos. Importantes tifones que barren sus costas anualmente..
Día 1 al 2 de septiembre,
Transcurría el vuelo con normalidad, mentalmente repasaba los cinco pasos a seguir a nuestra llegada a Tokio.. Recoger las maletas, cambio de divisas, canjear el bono de transporte, conseguir billetes de autobús para el centro y solicitar la reserva de asientos de los trenes para nuestros trayectos por Japón.
Daba un sorbo a la cerveza que una amable auxiliar de Lufthansa nos había ofrecido mientras observaba en la pantalla de mi asiento el arco que íbamos completando en el cielo. Después de tres películas, comer dos veces, cenar una, levantarnos unas 6 veces a estirar las piernas y 11 horas desde Frankfurt, llegábamos al aeropuerto de Narita a 70 km de Tokio.
Tras pasar inmigración, completamos la tarea en tiempo récord. En la parada del autobús un joven uniformado nos ordenaba en una perfecta fila tanto a los pasajeros como a las maletas, nos saludaba inclinando la cabeza una y otra vez mientras un goteo incesante comenzaba a mojar el suelo.
Después de 60 interminables minutos llegamos a los aledaños de la estación de Tokio, un aluvión de personas caminaba por las aceras de esta gran urbe salpicada de rascacielos que haría desorientarse hasta al más ávido. Conseguí preguntar al chico que sacaba las maletas del autobús hacia dónde debíamos dirigirnos para ir al Palacio Imperial, mi referencia en el mapa para orientar la posición de nuestro hotel. Amablemente y tras acabar su trabajo me buscó con la mirada y rápidamente se acercó desdoblando el único mapa que llevaba en su bolsillo, que luego me cedió.
Aquí me dí cuenta del código de conducta que nos encontraríamos durante todo nuestro viaje con los japoneses, en muchas de las ocasiones que los necesitamos.

10 de la mañana, 26 grados y 80% de humedad.
40 minutos andando, el agotamiento se nos marcaban en los ojos. El acumulo de tantas horas nos pasaban factura y las diminutas ruedas de nuestras maletas nos entorpecían la faena.
Finalmente llegamos al hotel, un alto edificio que se distribuía desde la planta 14 hacia arriba. Debajo teníamos un centro de negocios. Después de hacer el Check-ing y observar el divertido ritual de intercambio de tarjetas de visita entre japoneses, subimos a nuestra habitación de un tamaño bastante aceptable y estilo occidental, menos el cuarto de baño con su pequeña bañera y su wc futurista.
Varias horas más tarde y tras convertir la habitación del hotel en nuestro nuevo pequeño hogar, salimos para empezar a captar los olores, ruidos y primeras imágenes de esta gran ciudad de 13 millones de habitantes en su centro. Su área metropolitana en cambio la hacen la mayor aglomeración del mundo con 36 millones de habitantes.

Varias tiendas Seven Eleven y Family Mart de 24 horas se disponían muy cerca del hotel y en general por toda la ciudad, comprobamos la multitud de máquinas expendedoras apostadas en todas las calles con todo tipo de cosas, sacamos unos excelentes cafés con hielo picado y continuamos camino por sus calles sin rumbo fijo. Oscurecía y miles de oficinistas salían en desbandada de los edificios.
Todos ataviados de la misma manera, pantalón oscuro y camisa blanca. Una marea se perdía por las calles y otras bajaban ordenadamente a los metros.
Llegamos a Hibiya park, un bonito, céntrico y limpio parque rodeado de rascacielos, un estanque se encontraba justo en su centro y la poca iluminación le daba un aspecto romántico, en una de sus esquinas encontramos un restaurante con terraza dónde decidimos hacer nuestra primera cena. Unos amables camareros nos atendieron con una expresión en que sorprendentemente hizo que la difícil comunicación entre idiomas tan distintos no fuese una barrera y en pocos minutos estábamos disfrutando sin lugar a dudas de los mejores platos que probamos en toda nuestra estancia en este país.  Mientras observábamos los edificios reflejados en el agua del pequeño estanque de este precioso parque, nos miramos, brindamos y nos dijimos que esto prometía..
Al día siguiente temprano, encontramos una cafetería junto a un transitado cruce al que repetir a diario. Emprendimos camino por Shinjuku Dori, hacía el céntrico  barrio de Chiyoda y enseguida teníamos ante nosotros una gran vegetación y canales que rodeaban el Palacio Imperial.
Residencia del actual Emperador de Japón, Akihito.

Gratuita, en la entrada nos entregaron unas pequeñas fichas que volveríamos a la salida y nos perdimos por sus increíbles jardines cuidados al mínimo detalle, cientos de robles japoneses, camelias, acebos, Alcanfores, árboles otoñales de paisaje espectacular pero que hoy daban tonos todavía verdes.

Pequeños bosques de bambú rodeaban unos estanques llenos de peces de colores, una pequeña cascada producía un suave gorgoteo, casi inaudible por el ensordecedor canto que provocaban los grillos y cigarras que anidan en todos los parques de la ciudad durante el verano.
Tomamos la estación JR más próxima, ya disponíamos del abono activado y nos dirigimos hacia el barrio sin duda más famoso de Tokio.
Shibuya, con su pedestrian scramble, el cruce con cinco pasos de cebra más famosos del mundo. Dónde cientos de personas esperan en los 5 puntos a que el semáforo diese la orden de salir, cómo de un combate cuerpo a cuerpo se tratase. Las mejores vistas se pueden contemplar desde el edificio de la cafetería Starbucks, en la segunda planta.
Este mini Time Square, es el punto de encuentro de muchos jóvenes. En concreto en la figura de Hachiko, el perro símbolo a la lealtad y uno de los símbolos de la ciudad. Un perro que acompañó diariamente a su dueño hasta la parada del metro mientras éste se iba a trabajar, tras su fallecimiento, su dueño no apareció a su encuentro y el perro quedó en el lugar 9 años esperándolo.
Nos sumergimos por sus pobladas calles, Takeshita Dori, una por las que se puede observar chicos/as vestidas de personajes de manga, un crisol de colores y olores que hacía despertar el hambre.
Lleno de restaurantes mostrando sus platos con grandes imagenes en su entrada, hacía dudar entre unos y otros.
Algo me llamó la atención, una máquina con aspecto de expendedor de tabaco tenía imágenes de platos en los pulsadores,su sistema sencillo, se introduce el dinero y se pulsa tu elección, platos, sushis, pinchos, bebidas..a continuación sale un pequeño ticket que una vez dentro debes entregar al camarero.
Nos decidimos por este y entramos, nos sentamos en barra en el único hueco que quedaba, enseguida sirvieron una jarra de agua bien fría, en todos los restaurantes el agua es gratuita y siempre la sirven nada más sentarte junto al té.
Este sistema de restaurante es muy común en Japón, los trabajadores tienen el tiempo limitado para comer y volver rápidamente a la oficina.
Continuamos por el Parque Yoyogi, un gran pulmón en la ciudad adosado a Meiji Jingu Shrine, templo sintoista que junto al budismo son las 2 religiones predominantes en el país, este templo está dedicado a los espíritus del emperador Meiji.
Unos grandes Toris hacen de entrada al templo. Los Toris son unas grandes puertas o arcos tradicionales japoneses que separan el terreno profano del Sagrado en un templo.
Cientos de ellos se disponen por todas las ciudades y pueblos. Algunos son donados como ofrendas de gratitud por alguna petición recibida. Antes de la entrada a cualquier templo uno se debe purificar las manos en un pequeño ritual. Una fuente con agua sagrada que se coje con un cacito con la mano derecha derramándola sobre la izquierda, luego a la inversa con la otra y seguidamente enjuagarse la boca, se finaliza derramando el agua sobre el cacito. Es un ritual sencillo que los japoneses agradecen dando muestras de respeto hacia sus creencias.
Comenzaba a caer una finísima lluvia y las calles del popular barrio de Shinjuku comenzaron a llenarse de paraguas transparentes.
Repletas de centros comerciales, los adolescentes que transitaban sus ruidosas calles no dejaban de entrar en ellos, la música aparecía por cualquier esquina..una tienda de ropa, unas pantallas de publicidad, salones recreativos dónde unos entusiasmados japoneses jugaban al "pachinko", incluso algunos camiones que circulaban sin descanso anunciando grupos de música.
Un oasis de paz en una terraza de un centro comercial nos devolvió la calma durante un apacible rato...

5 de septiembre,
Un soleado día observando el tránsito del cruce desde la cristalera de la cafetería, mientras dábamos los últimos sorbos al café..
No muy lejos un gran Tori de mármol.
Accedemos al templo Hie Shrine dónde casualmente se estaba celebrando una boda tradicional japonesa.
Estas se celebran en santuarios sintoístas, la novia se pinta de color blanco de pies a cabeza para declarar su condición de soltera, pureza, además se viste de blanco con un tocado llamado Wataboshi, se comienza con una pequeña comitiva formada por el sacerdote, novios y una representación de la familia hasta el templo.
Entonces se realiza el rito de San San Kudo, se sirve Sake y se bebe tres veces el novio y tres veces la novia, luego todo la familia toma, se entonan cánticos y el sacerdote los declara unidos en matrimonio..
Salimos del templo mientras en otra parte del mismo, unos padres preparaban a sus hijos para su bautizo..
Continuamos hacía el oeste.. Encontramos un pequeño templo budista, ToyoKawa Inari, ofrecía una gran paz a sus visitantes que entregan sus ofrendas a kitsune, la figura del zorro. Espíritu del bosque, su función proteger bosques y aldeas y está asociado al dios de la fertilidad, muchas mujeres lo visitan.

Casi adosado a éste se encuentran los jardines y el Palacio de Akasaka que rodeamos para tomar el  JR Chuo Line hacia Sinjuku, concretamente al Sinjuku Nacional Garden, uno de los jardines más espectaculares de Tokio.
Un anciano vigilante recorría a las 16,30 h sus instalaciones con su vieja bicicleta comenzando a desalojarlo. Cierran muy temprano.
Cruzamos Sinjuku por underground Arcade, el llamado barrio de los juegos repleto de salas de "pachinko" similar juego al pinball qué acumulando bolas metálicas pueden conseguirse grandes premios económicos.
Nos dirigimos a Kabukicho, el barrio rojo de la ciudad.. Sí de barrios peligrosos hablamos yo no diría tanto por lo seguro que es el país,  pero este barrio se puede asemejar debido a que la prostitución, clubs y discotecas en estas calles son regentados por los Yakuza, mafia japonesa que aún hoy en día existe y que se dice que hay un silencioso pacto con las autoridades. Unos no se meten en los negocios y asuntos de los otros.

Más tarde y ya oscureciendo nos dirigimos hacia el edificio de gobierno compuesto de dos grandes torres de 48 plantas con un observatorio en cada una de ellas.
En la Torre Norte se encuentra abierto hasta las 23 horas y es el más visitado por su espectacular vistas de 360 grados desde el piso 45, sobre todo por la noche.
Es gratuito aunque se puede tomar algo en el restaurante/ bar Nueva York, dónde al parecer se rodaron escenas de la película Lost in Translation.
Las calles y rascacielos hacían una inmensidad interminable de luces, un mágico momento para terminar nuestra jornada...

El séptimo día callejearíamos por el barrio más lujoso y elegante de la capital. Ginza, las calles con más tiendas de lujo por metro cuadrado.. Tiffany's, Channel, Apple.. Similar a la Quinta Avenida de Nueva York, hasta el asfalto de la calle se observaba de mejor calidad.

Elegantes mujeres cargaban con multitud de bolsas de firma u ordenaban depositarlas en los maleteros de sus lujosos vehículos.
Tomamos Harumi Dori y tras pasar por delante del famoso teatro Shochiku Kaikan Hall, encontramos un pequeño taller de palillos y cuencos de madera, dos señores de edad avanzada los confeccionaban artesanalmente en auténticas obras de arte y al mejor precio de la ciudad. Nos decidimos por unos cuantos estuches que amablemente el Señor nos envolvió cuidadosamente en un proceso más parecido a un ritual.
No lejos de allí se encontraba su Tsujiki  Fish market, el barrio del pescado.
La Lonja ocupaba una gran manzana junto a unas estrechas calles repletas de puestos de comida, húmedos callejones dónde todo tipo de pescados eran continuamente cambiando de manos o servidos allí mismo.
Nos acomodamos en uno de ellos y elegimos entre todas las imágenes de deliciosos platos que enseguida nos sirvieron, todo como siempre acompañado de un caldo de miso y el bol de arroz.
Muy sonrientes nos hacían fotos mientras servían más té en los cuencos. Tras dar las gracias y hacernos alguna que otra foto, continuamos la marcha hacia el barrio Tsukishima, atravesando el puente levadizo sobre el rio Sumida, donde se podía observar el skyline de la ciudad.


Disfrutamos de un rato de descanso en Rikyu garden, después nos dirigimos hacia Hinode Pier, lugar y parada de barcos de línea que enlazan los barrios de Ueno con Odaiba.
La la humedad era intensa y el cielo se tornaba oscuro y tenebroso, me pareció un cielo espectacular aunque estando en un país donde las condiciones meteorológicas son a veces extremas, la verdad impresionaba.
Observamos por última vez el puente Rainbow muy similar al Golden Gate de San Francisco, este de 570 metros de altura que atraviesa la bahía.
Mientras parecía que en cualquier momento rompería a llover.. pero no lo haría hasta muy entrada la madrugada y ya no nos abandonaría hasta el final.

Ueno y Asakusa son dos barrios que concentran los vestigios de la historia y el antiguo Edo, así es como se llamaba antiguamente Tokio. los barrios más antiguos de la ciudad.
La lluvia quitó algo de encanto al paseo por el grandioso parque de Ueno, uno de los preferidos por los Tokiotas en época de florecimiento de los cerezos,


Muy cerca se encuentran varios museos, galerías y el zoo. Nuestro destino, en busca de los grandes osos panda. Un bonito zoo con animales de todos los continentes a un precio muy barato.
Nos dirigimos hacia Asakusa, otro de los barrios más populares de Tokio. Imprescindible callejear por las inmediaciones de la estación JR, ahí se encuentran multitud de tiendas de ropa, regalos y otros objetos a precios muy buenos..
También este barrio es famoso por su templo es el más conocido y visitado de la capital y quizá de todo Japón.
El templo Senso-ji, pero empecemos por el principio.
Hay que cruzar el barrio de punta a punta, como referencia el Sky Tree, una popular torre de comunicaciones con Observatorio de 630 metros de altura pero que debido a la densa niebla se hacía imposible divisar. Así que como en los planos que disponíamos no salía este extremo, consultamos a uno de los muchos hombres ya de edad avanzada que se observan trabajando por la ciudad y qué llama la atención.
Las malas lenguas dicen que son hombres de reciente separación de su mujer, algo que ya no está mal visto en Japón y se ven con necesidad devolver a trabajar ya que tienen que pasar algún dinero a ellas y retrasar su jubilación.
Este se fué y enseguida volvió con un gran plano plastificado, con una gran sonrisa no señaló hacia dónde debíamos dirigirnos. Me despedí agradeciendole con una sonrisa y una palmadita en la espalda, algo a lo que no están acostumbrados. Ese contacto físico.


El atractivo comienza en la famosa puerta de Kaminarimón, pasando por debajo de el gran farol rojo, continuando recto entre los muchos puestos de recuerdos. Al fondo se encuentra el templo Senso-ji, adosado el pequeño santuario Budista Asakusa Jinja. El templo data de 628, el punto más turístico de Tokio. 20 millones de visitas al año. Dedicado a la diosa Kannon.

Un gran incensario cura enfermos y fortalece a los débiles, el agua caía en cascada por las puntas de su tejado obligado por la lluvia torrencial que en ese momento estaba cayendo. Una fila de personas lanzaba su donativo al enorme cepillo y resonaban las dos palmadas.
El ritual completo en un templo es el siguiente.. La purificación, lavándose las manos y la boca en las fuentes de agua pura. Fortalecerse en los incensarios, pedir los deseos en su interior echando una moneda y dando dos palmadas, hacer sonar la campana que hay delante de los templos, escribir en las "Ena"..las tablillas sus deseos, leer el futuro en los papelitos, si es mala suerte dejarlos atados en especie de colgador donde los dioses cambiaran su suerte.

Se comenzaba a hablar de Tifón, se iba siguiendo en directo por televisión, la inestabilidad era evidente y comenzaban a mostrar imágenes de inundaciones por algunas localidades de la isla. Aunque en la capital, la lluvia iba acentuándose, los Tokiotas seguían haciendo su vida normal algo que nos tranquilizaba, eso sí seguían las noticias con bastante atención.
No nos quedaban más de 24 horas en el país nipón, cansados pero contentos y con sensación de dejar alguna cosa en el tintero, queríamos disfrutar de los sentidos sin tener una hoja de ruta en mente, sin cámaras de fotos, relajadamente y pasar las últimas horas mezclandonos con los japoneses, una gente extraordinaria capaces de dejar todo lo que están haciendo para echarte una mano, involucrarnos en sus rituales,..incapaces de poner una mala cara, un mal gesto, un reproche cada vez que nos hemos podido equivocar..colarnos en una fila, hablar en alto, siempre con una sonrisa.
No importa no hablar su complicado idioma, es sorprendente la facilidad de comunicación con ellos como un sexto sentido se tratase, un vínculo entre ellos y nosotros. Un país sorprendente de unas tradiciones ancestrales, de una naturaleza bella, pulcra, detallista, de un respeto a los valores.
Es imposible encontrar un pero, una pega, simplemente la lejanía...

miércoles, 29 de abril de 2015

CRACOVIA

Segunda ciudad de Polonia, capital de la cultura por su historia y antiguedad, dado que no fué destruida durante la segunda guerra mundial.
El 19 de marzo llegábamos al pequeño aeropuerto de Juan Pablo II a unos 15 km de Cracovia. El autobús de la línea 292 enlaza la terminal I con la ciudad en unos 45 interminables minutos debido al gran número de paradas hasta la estación central dónde los autobuses la comparten con la red de trenes del país. Esta unida con la galería krakowska, el centro comercial más grande de la ciudad. Bajámos del autobús, el frío era intenso. Entramos en el centro comercial y nos dirigimos hacia el kantor, así se llaman los locales de cambio de moneda en Polonia. Este me lo habían recomendado como el que mejor cambio hace de la ciudad. Tomamos café en Sturbucks y salimos a westerplatte, a 5 minutos de ahí teníamos nuestro alojamiento, un apartamento muy agradable, económico y totalmente equipado. Mientras nos acercábamos divisamos un pequeño supermercado que nos haría nuestra estancia un poco más sencilla. Entramos en la fría calle Zyblikiewicza de desgastadas aceras, oscuras y húmedas paredes a causa de los años y las inclemencias del tiempo..Llegamos a nuestro alojamiento y abandonamos nuestras pesadas mochilas, de nuevo salimos y nos dirigimos hacia el barrio antiguo rodeado por el planty, unos jardines lineo-circulares que antiguamente los sustituían unos grandes muros que cerraban la ciudad por completo, el llamado Stare  Miasto.
Oscurecía rápidamente y 6 grados positivos caían sobre la ciudad..caminamos por la calle Sienna totalmente empedrada de edificios medievales, cruzamos Stolarska y enseguida llegamos a la plaza Mariacki en Rynek Glowny. Una de las plazas medievales más grandes y bonitas de Europa comandada por su Basílica de Santa María.. una formación de policías y militares la ocupaban en su interior en lo que parecía la conmemoración de su patrón.
Después de hacer un pequeño reconocimiento de la parte mas antigua, decidimos volver y hacer una pequeña compra con los productos básicos, algo de comer y unos buenos desayunos. Los precios de los productos en Polonia son muy económicos respecto a otros países de Europa. El frío iba a más y se hacía tarde, llegamos cargados de varias bolsas, nos preparamos algo de cenar y conecté la tv..me llamó la atención las películas no polacas, no solo no eran dobladas sino que una voz en off las comenta durante toda ésta. Apagué la tv.
El 20 de marzo amaneció muy temprano,
tras el desayuno nos encaminamos hacía la plaza Mariacki, en la puerta de la basílica de Santa María dónde a las 10:00 teníamos un Free Tour que nos enseñaría el centro de Cracovia, siempre recomiendo estos tours..Mazetq, un simpático polaco nos acompañaría durante más de 3 horas, el buen humor e información de primera mano de un nativo...de repente el sonido de una trompeta irrumpió en la plaza, de una ventana de la torre de la Basílica salía una melodía que sorprendió a los madrugadores turistas que ya ocupábamos la inmensa plaza. Se trataba de un bombero vigía que antaño controlaba la ciudad de posibles incendios. Terminó la melodía de repente..la leyenda dice que no fué un incendio lo que el ultimo vigía vio en la ciudad sino un ataque de los tártaros que entraban en la ciudad. Una flecha de un arquero le atravesó la garganta, dejando la melodía inacabada, esta vez para avisar del ataque.

Recorrimos todos los rincones de la plaza, el Mercado de los Paños, de estilo renacentista, lugar dónde se reunían los mercaderes que acudían a cracovia para intercambiar sedas, textiles..La Barbacana y puerta de San Florián, una torre de defensa que formaba parte de una red de fortificaciones que rodeaban la ciudad, el planty de hoy en día. Es una de las 4 que quedan en pie en Europa.
La catedral,  patrimonio de la humanidad en la colina Wawel con su castillo, lugar dónde se puede visitar la obra de Leonardo Da Vinci, la dama con armiño.
Volvimos a comer rápidamente, por la tarde de nuevo teníamos un Free tour, esta vez visitaríamos Kazimierz, el barrio judío. Salpicado de multitud de sinagogas. Decenas de jóvenes se cruzaban con nosotros por las aceras atabiados con el característico Kipá. Llegamos a la sinagoga vieja, una de las mas antiguas en Cracovia, muy valiosa en la cultura Hebrea construida en el siglo xv.

Atravesamos por un patio que recordé de el film de la lista de schindler. Cruzamos el río Vístula por el puente Grunwaldzki, una plaza salpicada de unas sillas vacías apareció ante nuestros ojos..conmemoran éstas a las personas ausentes, desaparecidas durante el holocausto, nos encontrábamos en el Gheto.
Lugar dónde tras la invasión de Polonia fueron instalados miles de judíos en espera de ser separados en dos grupos, los capaces de trabajar de los considerados solo dignos de ser ejecutados.r
Continuamos y entramos en lo que parecía una zona industrial. Llegamos a las puertas de la famosa fabrica de Oscar schindler. Empresario y espía alemán miembro del partido nazi, empleó trabajadores judíos durante el holocausto en sus fabricas de menaje de cocina y munición.  Se dice que al principio su cometido era lucrarse del beneficio del trabajo gratuito de sus empleados, pero luego se convirtió en una persona piadosa quien dicen que salvó a unos 1200 presos judíos, ahora es un interesante museo.
Al acabar decidimos probar el reconocido chocolate polaco en uno de los establecimientos mas elegantes y bonitos de Cracovia y aunque las terrazas junto a los expectaculares carruajes daban un toque de romanticismo,  hacia frío y apetecía ocupar su interior.
Eran las 8:45 de la mañana del 21 de marzo, cuando llegamos a la plac Matejki, allí en la puerta de un autobús, un pequeño grupo de españoles ya esperaban para subir. Nos llevarían a Auschwitz I y II, dos campos de concentración que se encuentran a 68 km de la ciudad. Llegamos a Auschwitz I, antiguo cuartel que el tercer Reich creó el 26 de mayo de 1940 y dirigido por Rudolf hoss, uno de sus mas temidos comandantes. Este lo acondicionó como campo de exterminio durante la segunda guerra mundial especialmente destinado a judíos...Decenas de autobuses se agolpaban en los pequeños aparcamientos destinados para ellos en el exterior del recinto. Numerosos grupos de turistas de prácticamente toda la tierra hacian fila para adquirir su entrada. La organización del campo nos dividió en dos grupos y pasamos los estrictos controles de seguridad para acceder.
ARBEIT MACHT FREI..."Trabajar os hará libres"..Rezaba el cartel dándonos la bienvenida..una falsa promesa que nose iba a cumplir..No era el primer campo de concentración que visitaba, Sachsenhausen en Berlín fué el primero acompañado de mi gran amigo Hugo..pero algo me decía que éste no sería otro más..Una hilera de edificios de dos plantas se distribuían por todo el recinto rodeado de de alambradas electrificadas. La primera sorpresa se encontraba en la entrada, una base dónde una banda de música amenizaba la entrada de los prisioneros dándole una falsa apariencia a la real crudeza del campo. El barracón numero 10 destinado como hospital y muy temido por los prisioneros, lugar dónde no solo no se atendía a los prisioneros enfermos sino que los elegidos por Josef Mengele, doctor y uno de los nazis más sanguinarios del régimen, eran utilizados para experimentos tan cueles como inacular bacterias a bebes recien nacidos extirpados a sus madres del útero antes de tiempo, autopsias a vivos y otras aberraciones.


En los edificios siguientes se observaban tras unas vitrinas, montañas de maletas, calzados, gafas, piezas de ortopedia y hasta pelo humano robado a los prisioneros, este último para hacerse abrigos entre otras cosas. Las joyas, anillos, colgantes de oro eran fundidas y hechas lingotes para sufragar el coste de la guerra. Dejámos a un lado una pared dónde unas flores indicaba el punto exacto de fusilamientos, cruzamos el campo y llegamos a un habitáculo de hormigón coronado por unos agujeros en el techo por dónde se introducía el ciklón B, el gas que aniquiló a miles de prisioneros se trataba de las cámaras de gas..
De nuevo en el autobús nos desplazamos hasta Auschwitz II- Bikernau a varios kilómetros de este primero. Tres veces el tamaño de un campo estandar, unos railes de tren se introducían en el campo dónde los prisioneros, la mayoría judíos engañados habían ocupado los vagones voluntariamente creyendo que eran traslados a nuevos territorios dónde se les iba a proporcionar alojamiento y tierras para trabajar. Apiñados durante días sin comer, beber, haciendo sus necesidades y respirando con dificultad muchos no llegaban vivos y los que sobrevivían al viaje eran divididos entre los que podían trabajar y el resto..enfermos, mujeres y niños eran trasladados directamente a las cámaras de gas. Unos 1.400.000 prisioneros pasaron por Bikernau.


Me dirigí hacía el autobús y me senté en el bordillo a comerme un bocadillo mientras se me agolpaban numerosas imágenes en mi mente como si de una película en blanco y negro se tratase. Cuerpos famélicos ataviados de ese pijama a rayas agolpandosen en mínusculos barracones, lluvia, barro, terrible olor, gritos..
Mas tarde seguíamos sumando kilometros esta vez hacía Wieliczka, en este lugar se encuentran las minas de sal, patrimonios de la Unesco..1.000.000 de turistas visitan al año los 135 metros de 327 que tiene de profundidad..300km de galerías y tuneles la recorren, figuras de sal, capillas, una expectacular sala con esculturas, obras de arte y enormes lamparas de sal cristalizada..en esta sala ofició misa Juan Pablo II y se siguen celebrando bodas.


Hasta varios lagos se encuentran en el fondo de la mina.
Regresamos a Cracovia, a las 21:30 comenzamos un free tour macabro que nos relataría la leyenda del fantasma del ayuntamiento,  el espectro de una joven mujer asesinada y decapitada en los bajos de este edificio y que dicen ser vista por bastantes funcionarios de este consistorio y recientemente encontrado el antiquísimo esqueleto decapitado de ésta ente errante. El apodado "el gato", estudiante de la universidad que resultó ser un asesino en serie, el macabro trayecto que obligaban hacer a los condenados a muerte para salir de la ciudad antes de ser ajusticiados, dado que dejaban sus cuerpos para dar ejemplo a los ciudadanos durante mucho tiempo y la olor podía olerse desde el centro..y otras muchas leyendas de esta oscura ciudad.
El frío del 22 de Marzo entumecía los huesos, eran las 8:30 y estaba nevando. La avenida junto al planty ya estaba repleta de personas esperando los tranvías y transitando en todas las direcciones.  Nos dirigímos a la estación de autobuses, pregunté en la taquilla por el siguiente autobús que saliese a Zakopane. Solicité dos billetes y nos dirigímos hacia el andén número 6. Allí a las 9:40, un autobús de la empresa Szwagropol por unos 15zl, cada hora lleva a esta bonita y turística localidad situada a unos 100km en la frontera con Eslovaquia. Valle rodeado por los montes tatras, el lugar más alto de Polonia. Famoso por sus pistas de sky en invierno y sus verdes praderas en verano.
Una calle peatonal salpicada de tiendas, restaurantes y alojamientos transita por el centro y es coronada por una pequeña estación dónde un funicular sube los 1120 metros hasta Gubalowca. Allí se aprecian las mejores vistas del valle, también es el comienzo de varias rutas de senderismo. La gran cantidad de nieve y el frío hacía congelarse ésta,  peligrosamente para transitar decidimos tomar de nuevo el teleférico y bajar..en verano se puede bajar caminando o en telesilla..
Entramos en un peculiar restaurante de madera, por muy poco dinero puedes comer todo lo que quieras, solo es necesario hacerte con un plato ovalado de cartón. El calor recogido en el local te daba la sensación de ardor en cara y manos..una agradable sobremesa y tras dar cuenta de la comida y una deliciosa cerveza nos dirigímos al cementerio Pekson Brzyek, uno de los sitios más turísticos de Zakopane por sus curiosas tumbas creadas en madera y su preciosa capilla.. También Klonowy Dwor, preciosas casas típicas de la misma arquitectura.

El sopor del cansancio y el agradable calor que hacía en el autobús de vuelta a Cracovia hacía que diésemos más de una cabezada mientras se contagiaba a todos los pasajeros..la nieve se había convertido en lluvia y la oscuridad del cielo se transformaba en tímidas luces de farolas de los pequeños pueblecitos que atravesabamos...
El 23 de Mazo lo habiamos reservado para visitar Nowa Huta, un curioso barrio de la época comunista a 10km de la ciudad. Cogímos el tranvía y bajamos en Plac Centralny, desde aquí se habrían cinco grandes avenidas en forma de estrella, se podía observar la curiosa arquitectura comunista, se pueden ver vehículos de la época.

Se construyó en 1949 para alojar trabajadores de una siderúrgia. Desde la caída del comunismo sigue habiendo reticencia entre sus habitantes aunque ya pertenece como un barrio más de Cracovia, pareces estar en una pequeña Rusia..


En definitiva Cracovia dispone de muchos lugares de interés,  por la historia que la marcó...Una y otra vez ocupada en todas las etapas de su historia, medieval, romántica, oscura, una de las ciudades mas bellas de Europa, inscrita entre las ciudades patrimonio de la Unesco...



Desde aquí y con todo el dolor de mi corazón,  quería hacer una pequeña mención a mi querido y gran amigo Hugo Calavia Blanco, que estos días nos ha dejado antes de tiempo en Brasil, mientras estába recorriendo latinoamérica..siempre en la memoria..allí dónde yo esté seré tus ojos..

lunes, 5 de enero de 2015

MUNICH.... La navidad en Munich..

19 de Diciembre 2014.
Hace mucho tiempo que andaba detrás de conocer la navidad en otro lugar, quizá de una capital europea. Munich dicen que es una de las ciudades que más se engalana para estas fechas y que más cuida los detalles. Famosa por sus mercadillos navideños repartidos por prácticamente toda la ciudad. Su tradicional vino caliente y las bretzels..(bollos típicos)..pistas de patinaje sobre hielo. Y si eres afortunado, todo ello acompañado de las primeras nieves de la temporada que le da el toque invernal definitivo dado la cercanía de los Alpes.

Fué una decisión rápida, teníamos unos días libres y me lancé a buscar un alojamiento y unos vuelos baratos...
El avión de Lufthansa aterrizó en el aeropuerto de Franz Josef Strauss. Unos 28 km al noroeste de Munich.  Un gran y ordenado aeropuerto,  punto de escala de muchos viajes de larga distancia.
Sorprendentemente no hacia apenas frío,  salimos de la terminal 2 y optamos por coger el bus de Lufthansa..A la entrada de la ciudad observamos a nuestra derecha el famoso estadio Alliance Arena, campo de fútbol que comparten el 1860  (segundo equipo de la ciudad) y el Bayern de Munich. Se ilumina de azul cuando juega el 1860 y de rojo cuando juega este último. Tras unos cuarenta minutos llegamos a Hauptbahnhof, la estación central. Una antigua estación que comparte los trenes con paradas de U-Bhan (metro) y el S-Bhan (metro/tren de cercanías)..esta llena de puestecitos de comida.
Muy cerca teníamos nuestro alojamiento,  la calle Schillerstrasse en la que multitud de hoteles curiosamente la compartían con locales de streaptease y barras americanas, que le hacen ser el barrio rojo de la ciudad.
Nuestro alojamiento esta vez sería un hotel de cuatro estrellas, que en España correspondería a una, limpio y económico. Dejamos las mochilas y salimos, tomé la calle en sentido opuesto al centro, el equibocarme hizo que afortunadamente apareciésemos en Theresienwiese, una esplandada de unos 64,000 metros cuadrados donde se celebra la famosa Octoberfest..
También la navidad se celebra aquí, 3 carpas..en su interior, un mercadillo de artesanía,  un restaurante con música en vivo y una sala de conciertos.
El exterior estaba salpicado de puestos de comida, objetos navideños y artesanales.
Aprovechamos para comprar algunos regalos, portavelas, figuras de cristal.. Multitud de gente abarrotaba el recinto. El olor a comida y a vino caliente ó ron quemado, impregnaba el ambiente y hacia despertar nuestro interés.. Pedimos algo de comer y nos acomodamos en unos taburetes de una vieja caseta de madera muy animada por la música, se me acercó un camarero y pedí unas cervezas.
Un minuto más tarde me servía dos jarras de medio litro cada una junto a una ficha de madera en concepto de fianza por las jarras, tras devolverlas junto a la ficha, nos devolvieron 3 euros de la consumición cobrada anteriormente. En Alemania junto con otros países del norte, esta muy extendido el reciclaje de plástico y cristal. En la mayoría de los envases se puede observar un logo que indica que ese envase es retornable a máquinas expuestas en centros comerciales u otros sitios donde al introducirlos estas devuelven unas pocas monedas. Eso hace que el 98% se reciclen. Comenzó a llover con rachas de aire, imposible resguardarse, la gente comenzó a correr en todas las direcciones...
Eran las 8:00 de la mañana del día siguiente, desayunamos en el Sturbucks situado en el  anden número 11 de la estación central donde a las 9:00 habíamos quedado con un chico español que nos haría de guía y nos acompañaría junto con otras 5 personas a Neuschwanstein (Nuevo cisne de piedra), El castillo del rey loco..
Nos dirigimos hacia un anden algo escondido y accedimos a un tren bastante antiguo pero cómodo y bastante acogedor. Acabó llenandose de turistas y comenzó su trayecto con un leve traqueteo.
Enseguida salimos de la ciudad y nos dirigimos hacia el sur de Baviera..las verdes praderas con los Alpes de fondo ya nevados en su base se iban acercando lentamente..realmente una estampa preciosa..
Tras dos horas y media aproximadamente llegamos a Füssen, bonita y cuidada localidad situada a las faldas de los prealpes. Bajamos y montamos en un autobús de linea que esperaba en el exterior de la estación a la llegada de los pasajeros y que trasladan hasta Schwangau, allí se encuentra el castillo de Hohenschwangau sobre el lago de Alpsse..Allí se podía disfrutar de una increíble panorámica de Neuschwanstein en lo alto.


En una de las casas se adquieren los tickets para la visita al castillo. Cada ticket tiene un número y una hora de entrada..No se puede despistar uno más de 5 minutos. Cerca del comienzo de la subida.. (hay dos posibilidades, andando o bien en carro tirado por caballos).. Existe un local de comida..las salchichas tradicionales son su especialidad. Son las mejores que probé durante mi estancia..
Subimos caminando a buen ritmo, un mirador a mitad de camino nos ofrecía unas vistas notables del valle..seguidamente continuamos hasta la puerta..faltaban pocos minutos para nuestra entrada. Había expectación frente a un monitor que con un "pitido" indicaba nuestra hora exacta, la gente se abalanzó hacia los tornos. Se nos entregó una audio guía y un guía de aspecto serio nos fué acompañando en grupo por las distintas estancias del castillo, conectando y desconectando los aparatos en los distintos emplazamientos con sus respectivos relatos..Algunos os preguntareis si merece la pena visitar el interior del castillo. ¡Por supuesto!..Es precioso, más de 200 habitaciones, sus escaleras de caracol, salones reales, dormitorios, vestidores, cocinas de época..Todo tallado en madera, su curioso sistema de calefacción por aire..todo ello impregnado por una olor especial a historia. En la cara este hay una cafetería,  junto a ella una terraza con las mejores vistas que puedas imaginar.
Lamentablemente no es posible hacer fotos en su interior.
Salimos y nos dirigimos hacia la cara norte, un puente sobre un desfiladero tienen la mejor perspectiva del castillo, además de estar envuelto en plena naturaleza.  Una pequeña cascada se cuela bajo ella y discurre junto al castillo..en el que disney se inspiró como castillo de la bella durmiente..

Ludwig II ó Luis II de Baviera, lo ordenó construir en 1866, cuando los castillos ya no eran necesarios desde el punto de vista estratégico. Ludwig que vivió desde pequeño en el castillo de Hohenschwangau con sus padres, creció enamorándose por completo de la arquitectura y tras la muerte de su padre Luis I de Baviera, lo mandó construir. Este se dió cuenta de que no le gustaban las funciones de su reinado y no se interesaba por dejar descendencia. Su único interés era el arte y la música de Warner con quien hizo gran amistad..tuvo un controvertido y trágico final..
Empezó a oscurecer y esperábamos en el andén de la pequeña estación de Füssen que el viejo tren nos volviese a recoger..el frío era intenso y anunciaba próximas nieves. Pronto cerrarán el acceso al castillo. Llegó puntual, montamos y enseguida se me empezaron a cerrar los ojos, el leve traqueteo eran como mecer la cuna de un niño,  en este caso era yo. La agradable conversación de nuestros compañeros de viaje, hacía dar cabezadas.
Llegamos a Hauptbahnhof, eran las 19.00 y el frío de munich parecía aumentar. Hora de cenar en Alemania,  me acordé de un restaurante que me habían recomendado, famoso y con la carta en Español.


Rastkeller, curiosamente alojado en los bajos del ayuntamiento, en Marienplatz, un restaurante de tradición con murales en los techos arcados. Cocina totalmente Alemana. Como no, elegimos codillo y plato degustación de salchichas, patatas, purés.. Todo regado con una buena cerveza..coincidimos con un camarero italiano que nos contó que su mujer era de origen Español con el que mantuvimos una agradable conversación, desde aquí un saludo...Después de la cena paseamos por el centro mientras comenzaban a caer los primeros copos de nieve...Alles Rathaus, Viktualien Markt; un gran mercadillo de comida, continuamos junto a una iglesia..St. Peter Church, de la puerta salía una música que nos atrajo la atención, accedimos a ella..cientos de velitas distribuidas por toda la iglesia, el suelo, bancos, pasillos, altares...daban una iluminación cálida. Una chica cantaba tras un micrófono con una voz dulce y melódica una suave música. El altar estaba iluminado con luces de colores claros, bastante gente se entregaban a la oración. Impresionaba el ambiente acogedor. En mis viajes he visitado distintos templos, cristianos, prostentantes, budistas..y otros..Esta es una de las que más sensación de bienestar me ha producido. A la salida nevaba en menor medida, el viento intensificaba el frío y se hacía tarde.

A la mañana siguiente desayunabamos una taza de café en un puesto de Kaufingerstrasse junto al nuevo ayuntamiento,  a las 11.00 el carillón del ayuntamiento comenzó a moverse.. en la parte superor unas figuras que representan un torneo que celebra el desposamiento del Duque Guillermo VI con Renata de Lorena, en la parte inferior, las figuras representan un baile muniqués.
A continuación comenzamos un Free tour que yo siempre recomiendo. Visitando y conociendo la historia de Munich y el comienzo de Hitler, Austriaco de nacimiento que cruzó la frontera para alistarse a las filas del ejército alemán, en el cual estuvo 4 años sirviendo como mensajero, sus primeros discursos que le hicieron catapultarse al poder..el que visita Munich debe empaparse de su pasado y de como degeneró en la segunda guerra mundial..Visitamos la Catedral de Munich, dónde la leyenda dice que durante su construcción,  se quedaron sin fondos para acabar. El constructor hizo un pacto con el diablo para acabar a condición de que no hubiese ventanas por donde entrase la luz al templo. Este incumplió lo acordado y tras volver a visitarlo el diablo dió un pisotón de enfado en la entrada de la puerta principal..y allí sigue y se puede ver..la marca de la suela de su zapato..Llegamos a Hofbräuhaus, (1589) La cervecería mas famosa de Alemania, donde Hitler dió sus primeros discursos y reunía cientos de seguidores. Puede ser visitada sin tener que consumir, se dice que miles de turistas la transitan diariamente.

Continuamos por la calle de los tramposos, dónde se apostaban en la oscuridad policías del régimen para detener a todos los que asiduamente transitaban por ella para evitar hacer el saludo nazi en las puertas de un edificio del gobierno que se encontraba junto a dicha calle, aun esta la marca dorada en el suelo que representa los ultimos pasos de los detenidos que finalmente eran conducidos a Dachau,
cercano campo de concentración a Munich (hay que visitarlo), la calle Residezstrasse dónde una marcha del partido fué masacrado por la policía...y tantos otros lugares de interés...
Después de estos días y ya en el S-Bhan de camino a Franz Josef Strauss, era el momento de recopilar momentos y estabamos de acuerdo en que esta ciudad no nos había defraudado por su belleza, antiguedad, historia y su envidiada situación junto a cristalinos lagos, grandiosos valles, emblemáticos castillos, los Alpes..
Es la capital de Baviera y las malas lenguas la definen como la capital no oficial de Alemania.  Muchas importantes empresas le dan riqueza a esta ciudad, puede observarse el alto poder adquisitivo en sus calles, sus casas, vehículos...pero a su vez tradicional. Creo que no hemos podido elegir mejor lugar para pasar unos días de navidad en esta ciudad tan amable, acogedora y llena de historia..buena o mala eso ya no importa...