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martes, 10 de junio de 2014

VENECIA : Una ciudad dentro del agua.

Venecia es una ciudad que siempre me ha apetecido visitar, pero creo que debe hacerse acompañado de alguien importante para uno. Las personas que no hayan estado se preguntarán porqué no poder viajar uno solo. Sí se puede..con un "pero".. Es difícil de explicar.. Sumergida por el mar Adriático, fluye un ambiente de romanticismo especial que invita a enamorarse de esta ciudad...                                                                                          Sábado 16 de marzo 2013,  Llegamos al aeropuerto de Treviso, a 48 km de distancia de Venecia. Allí nos esperaba el autobús de la empresa ATVO, que por 10 euros la ida o 18 ida y vuelta, nos llevaría a Venecia. Tras una hora y cuarto comenzamos a cruzar el puente sobre el mar, único acceso por carretera. Hay que destacar que Venecia es un archipiélago de cientos de minúsculas islas. El autobús hace su parada en la piazzale di Roma, al lado se encuentra un gran parking similar al de un aeropuerto dónde se aparcan los vehículos privados. De ahora en adelante el transporte público será acuático. El sol nos dió la bienvenida, era intenso y se agradecía pero no duraría mucho. Tras recoger las mochilas, nos acercamos hacia las primeras casas y en ese momento tuvimos la primera visión del canal que aparecía entre nosotros, las casas de estilo veneciano, el traqueteo de las ruedas de las maletas por el suelo adoquinado lo llenaban todo. Mi primera impresión era la de un escenario, un parque temático..no sé..me impresionó gratamente.
Cruzamos un puente de madera y enseguida apareció la estación de trenes de Santa Lucía, accedimos para observar su interior, el último día cogeríamos aquí el tren hacia Milán. Cogímos el vaporetto frente a la estación sin haber adquirido antes el ticket, en todas las paradas no hay taquilla, pero se puede pagar en el mismo barco al operario. El ticket cuesta 6'50€, durante 60 minutos. Nos dimos cuenta de que no se pide el billete a la subida y fué la última vez que pagamos..con ello no quiero animar a nadie a que lo haga, y no esta bien hacerlo, pero hay dejo la posibilidad. Tras unas 5 paradas llegamos al puente del academia, dónde nos apeamos. Allí cerca teníamos nuestro hotel de estilo clásico veneciano del siglo XVII, verdaderamente curiosas las habitaciones.

Nos registramos y abandonamos nuestras mochilas, bajamos a la carrera y...sorpresa! habían bajado las temperaturas considerablemente y estaba lloviendo. Lluvia que ya no nos abandonaría la mayoría de los días, cruzamos el puente de la Academia y a través del Campo de San Stéfano nos dirigimos hacia San Marcos. Anochecía, el frío y la humedad se calaban en los huesos. Cruzamos la Plaza de San Marcos ya iluminada lucía todo su esplendor, el frío hizo que no parasemos a observarla detenidamente, la visitaríamos en más ocasiones. Salimos hacia el canal di San Marco, llegamos al puente de Paglia, lugar dónde se puede observar el famoso Puente de los Suspiros sobre el río di Palazzo. Su historia no es romántica como en un principio puede parecer, es un puente de acceso a los calabozos y mazmorras del Palacio Ducale, su nombre viene por los suspiros de los prisioneros que desde aquí veían por última vez el cielo y el mar.
Entramos a una de las muchas cafeterías queríamos calentarnos un poco y probar un capuccino. .Error! ..elegimos la zona más cara de Venecia, 6 euros y el café verdaderamente normalito tirando a regular..( si queréis probar un buen café de verdad) en la estación de tren de Santa Lucía. Nos perdimos por las callejuelas de San Marco, imaginabamos al mítico aventurero y conquistador Veneciano Giacomo Casanova transitandola. Cenamos en un pequeñito restaurante adornado muy cuidadosamente con velitas. Muy acogedor. Se puede comer y cenar muy bien en multitud de románticos restaurantes alrededor de Venecia, solo hay que encontrarlos. Al salir de nuevo llovía y nos dirigimos al hotel. Al día siguiente, tras desayunar cogimos el vaporetto hacia Rialto, el puente más famoso de Venecia. A esta altura las góndolas salpicaban en el Gran Canal. 80 euros el paseo durante el día, de noche algo más caro. También existe otra posibilidad de probar la experiencia de montar en góndola mucho más barato. En algunas determinados puntos del canal dónde no existe puente para cruzar, se pueden encontrar algunas góndolas que por pocos euros te cruza de un lado al otro, menos de un minuto pero suficiente para hacerse la foto de rigor.

El Puente de Rialto y aledaños tiene multitud de puestos de artesanía con cientos de cristales de Burano y máscaras venecianas, una de las que tienen mayor éxito curiosamente es la del doctor de la peste, fácil de identificar por la nariz en forma de pico. Puedes pasar toda una tarde paseando entre los puestos.
.Hay un paseo muy agradable desde el Puente de Rialto hasta finalizar en la Plaza de San Marcos..Comenzando en Merceríe, cruzando ante la iglesia de San Salvatore, campo de San Luca,  campo manín, Verona, Teatro la Fenice, campo de San Stéfano, San Maurizo y tras cruzar varias calles y canales más, llegamos a San Marco. La gente observaba La Torre dell'Orologio. La torre del reloj, donde se puede ver los signos del zodiaco y las fases de la luna y el sol. En su base se encuentra el León de San Marcos, también conocido como el reloj de los moros. El famoso Campanile, el Palacio Ducale y la Catedral de San Marcos.

San Marcos es la parte más baja de Venecia y es fácil que tras una copiosa lluvia o subida de la marea, se inunde la plaza. El cielo se tornaba rojo mientras desaparecía el sol y daba lugar a un frío intenso. Mientras observamos como comenzaban a desplegar unas especies de pasarelas, se preveían intensas lluvias para mañana. Efectivamente al día siguiente amanecía con lluvia, debía de llevar casi toda la noche y el nivel del agua de los canales había subido. Comenzaba a aparecer agua por las callejuelas y las pasarelas habían aparecido por todas partes. Los paraguas y las botas de agua eran los complementos del día, no queríamos cambiar nuestro plan y tras desayunar nos dirigimos con el vaporetto hacia el barrio de Cannaregio, cruzamos hacia el norte de la isla, en este lado arreciaba el viento.. Junto a Fondamente Nuove se encontraban los muelles de los vaporettos y transbordadores. Cogimos la línea LN que hacía el trayecto a la isla cementerio de San Michele, Murano y la isla de Burano dónde nosotros nos dirigíamos. Estas dos últimas son famosas por su artesanía textil y los famosos cristales de colores con mil formas que se venden en el mundo entero.  Las casas de vivos colores entusiasmaban a los visitantes aunque el frío, el aire y la lluvia deslucía el paseo por las calles de esta preciosa isla.
Los canales ya desbordaban y las aceras ya estaban unos centímetros inundadas, entramos en Ai Cesendeli Ristorante, dónde apaciguar el frío, comer y secarnos un poco. Eran los bajos de una casa, los dueños una pareja de mediana edad muy agradables, nos recibieron como si de familia se tratase. La comida muy buena y a buen precio, tras finalizar se sentaron con nosotros y estuvimos un buen rato de sobremesa charlando. Lo recomiendo a todo aquel que visite Burano. Más tarde nos dirigimos hacia el muelle y tras sacar el ticket en la taquilla (aquí sí que es imprescindible).. nos montamos en el transbordador y desde el puente del mismo, volvimos saboreando y disfrutando del fantástico paraje acuático que se presentaba ante nosotros. Al día siguiente continuaba lloviendo, el agua aparecía por todas partes pero los venecianos no parecían para nada preocupados, seguían con su tranquila y relajada rutina. Las góndolas cargadas con productos, alimentos u otros objetos subían y bajaban por los canales al punto de la mañana. Una ambulancia, como no acuática..accedía a los bajos de un edificio.
Todas las casas que dan a los canales disponen de accesos dónde el agua penetra y es posible el transporte. Visitamos los barrios de San Polo y Santa Cruce, en este último (Foscari) se puede visitar un parque de bomberos en el agua . El lugar que me pareció más bonito y bohemio es el barrio de Dorsoduro, allí se encuentra la iglesia de Santa María de la Salute, el seminario y Dogana Di Mare, edificio que acaba en punta y tienen los mejores vistas de Venecia, San Marcos a la izquierda La Giudecca, Isla alargada dónde se celebra el prestigioso Festival de Cine de la Bienal a la derecha y sobre todo si tienes valor de acercarte a la punta, el Mar te rodea por completo, un lugar realmente increíble..!!
Ya el último día volveríamos a España, esta vez desde Milán. La idea era tras desayunar en la estación de Santa Lucía...( recuerdo uno de los mejores cafés de Venecia ) cogeríamos el tren de la compañía Transitalia. No hace falta reservar se puede adquirir los billetes en unas máquinas que se encuentran a la entrada de la Estación. Italia tiene uno de los mejores servicios de trenes y a buen precio. Cruzaríamos el país de Este a Oeste hasta Milán, donde la visitaríamos durante unas horas y más tarde embarcaríamos con destino España. Así que madrugamos, eran las seis de la mañana y tras arribar al puente de la Academia, para mí el puente más bonito y romántico. Venecia nos tenía preparada una gran despedida, uno de los amaneceres más bellos que tenido la fortuna de disfrutar hasta ahora, el sol parecía nacer dentro del agua e iluminaba el canal y demás edificios de unas luces doradas. El tiempo parecía detenerse, no se sentía el frío, durante unos minutos permanecimos callados observando el horizonte, un mágico espectáculo que sólo en pocas ocasiones se puede disfrutar, fue nuestro broche, nuestra historia de amor entre Venecia y nosotros...


Ciao Venezia!!!...




domingo, 18 de mayo de 2014

CALIFORNIA PARTE II

San Francisco. 6:00 am; Asian St esquina con Van Ness Ave. Punto de referencia, McDonalds. Era 24 horas y entramos a desayunar mientras vigilaba las calles y la llegada de el autobús que nos llevaría a Los Ángeles. Se acercó una persona y nos preguntó si esperabamos un autobús y nos señaló un gran vehículo blanco que acababa de llegar a la calle de al lado, cogimos las maletas y salimos corriendo.
Pregunté a un tipo asiático con pinta de enfermizo si era el autobús que se dirigía a Los Ángeles, de su boca sólo salió una tos mientras apuraba un cigarrillo, volví a preguntar con mismo resultado sólo que esta vez nos señaló el maletero del vehículo, así que introducimos las maletas y subimos. Estaba inquieto, no estaba del todo seguro de que aquel hombre de aspecto enfermizo que resultó ser nuestro conductor nos hubiese entendido en mi básico inglés. No tardamos en salir y pronto nos dimos cuenta de que cruzábamos por un puente que nos llevaba en sentido opuesto hacia Oakland. Afortunadamente era para recoger más viajeros y poner rumbo al sur de California. Se lleno el autobús de asiáticos por completo, nos repartieron unos bocadillos de algas mezcladas con jamón de york y algo de beber.
Tras unas 8 horas circulando por desiertos californianos y alguna otra población como San José, este autobús subcontratado a otra empresa asiática nos dejaba en el barrio de Chinatown de Los Ángeles. El abrasador calor nos sentó como una bofetada al bajar del autobús, el contraste era increíble de los 9° grados de San Francisco a 36° de los Angeles al medio dia.
Downtown, allí cogimos el metro línea amarilla hasta Civic Center, enlazamos con la línea roja que tras 12 paradas nos dejó en Hollywood- Highland. Salimos en Hollywood Boulevard, nos dirigimos hacia el comienzo del Paseo de la Fama caminando sobre algunas de las más de dos mil estrellas que la componen, llegamos al cruce con La Brea Ave, ahí teníamos nuestro Motel regentado por asiáticos. Hicimos el check in y descubrimos con entusiasmo que nuestra habitación era mucho mejor de lo que pensábamos, salón-dormitorio con 2 camas enormes y un cuarto de baño muy amplio a un muy económico precio. Una máquina de hielo se disponía en la entrada y el desayuno se incluía en el precio. Lo mejor de todo, estaba junto a la primera estrella del Paseo de la Fama dedicada al departamento de policía de Los Ángeles.
Después de una ducha obligada salimos a visitar Hollywood Boulevard, el mítico Teatro Chino con sus huellas de las manos y pies de grandes estrellas como ; Frank Sinatra, Clint Eastwood, John Wayne, Stephen Spielberg, Michael Jackson.... continuamos con la mirada pegada al suelo observando todas y cada una de las estrellas que nos encontrabamos a nuestro paso.

Nos chocó ver una corona sobre una de ellas, la organización la había colocado para honrar el reciente fallecimiento de este artista desconocido para mí. El paseo posiblemente más famoso del mundo estaba atestado de restaurantes, discotecas, Show girls, tatuadores...multitud de personas disfrazadas de héroes del celuloide esperaban ser fotografiados junto al turista a cambio de unos pocos dólares.
Eran las 10 de la noche y Hollywood Boulevard se denotaba oscuro, todo el ajetreo y el escandaloso gentío del día había desaparecido, el contraste era increíble y una sensación de inseguridad recorría el cuerpo. La verdad que daba respeto así que volvimos al motel, cerramos bien la puerta y volvimos las cortinas, no queríamos ser protagonistas de ninguna sórdida película de motel de carretera.

Tras ducharme me tumbé en la gigante cama, conecté el televisor, retransmitían un soporífero partido de béisbol, enseguida quedé dormido.
Al día siguiente tras desayunar en la misma estancia de recepción ..allí había una cafetera, leche y rosquillas glaseadas.. Nos dirigimos hacia Sunset Boulevard donde cogimos el autobús de linea número 704 con dirección a Ocean-Santa Mónica.

Trás 40 minutos bajamos en Beverly Hills, paseamos por Rodeo Drive. Lujosas tiendas se agolpaban en las aceras... Chanel, Louis button, Tiffany's, Prada.. Los escaparates no exhiben sus precios, en este lugar no es lo importante, el dinero no exime la elegancia. Podían verse personas extravagantemente vestidas por la calle más bien poco elegantes.

Los coches de alta gama se cruzaban por Santa Mónica Boulevard, cruzamos y nos dirigimos hacia la zona residencial, las majestuosas mansiones con sus grandes jardines cuidados al detalle salpican toda la zona residencial, posiblemente uno de los lugares con más dinero por metro cuadrado del mundo.. empresarios, actores, músicos.. nos cruzaríamos con alguno?. Llegamos al Hotel Beverly Hills lugar de celebraciones favorito por famosos como Marilyn Monroe donde pasó temporadas alojada.

Visitamos los edificios de City Hall, el Ayuntamiento propio de Beverly Hills, su comisaría y parque de bomberos.
De nuevo cogimos el autobús 704. Llegamos a Santa Mónica, pintoresco, bohemio y animado barrio de Los Ángeles.
Ocean ave, allí estaba el grandioso Océano Pacífico..



Las increíbles vistas de las inmensas playas de Santa Mónica, Malibú y el famoso muelle que tantas veces a quedado reflejado en películas y series norteamericanas. Un pequeño parque atracciones, algunos restaurantes y el final de la famosa Ruta 66 que recorre Estados Unidos de costa a costa lo ocupaban. 
Tras visitar las famosas casetas de los vigilantes de la playa y cumplir con el baño comimos en un restaurante del muelle. 
Más tarde y después de visitar las calles del interior de Santa Mónica volvimos al autobús, el denso tráfico de Los Ángeles hizo que el trayecto se eternizase. Tras bajar, el calor hacía que el asfalto se derritiese en algún punto de Sunset Bulevard, nos dirigimos hacia el edificio Capitol. Subimos por las escaleras del centro comercial dónde se encuentra el teatro y estancias donde se otorgan los Oscars, a cada lado de las escaleras se encontraban grandes columnas iluminadas dónde se puede leer los títulos de las películas anualmente galardonadas. 
Al día siguiente volveríamos a San Francisco pero antes teníamos pactado despedirnos de Los Ángeles admirando desde el mirador en el interior de la plaza del centro comercial el mundialmente conocido cartel de Hollywood apostado en las colinas. 
Marchamos hacia nuestro punto de recogida del autobús y dejamos atrás esta gran de urbe con sus inmensas avenidas. 
El contraste de la gente que vive en la calle  y el olor a dinero en Beberly hills..mil y una de imágenes se agolpaban en mi mente, hasta que caí rendido al sueño. Llegamos de vuelta a San Francisco el fresco de la tarde se agradecía, volvimos a nuestro Hostel. 
Al día siguiente cogimos el famoso tranvía de madera, el cable car.. 6 $. La linea Powell-Hyde (En el mismo centro de la ciudad y llega hasta hyde junto a la bahía)


Casi únicamente utilizado por turistas, funciona mediante un sistema de cables alojado en el interior de un raíl situado en el asfalto, el cable tira del tranvía cuando la calle discurre por pendientes y un gran freno de mano para pararlo utilizado por un operario.
Bajamos en Hyde y nos acercamos a fisherman Warf, habíamos dejado lo mejor para el final, alquilamos unas bicicletas para recorrer la bahía, tras acordar el trayecto salimos por Marina hacia presidio, el gran parque situado en la punta norte de la península de San Francisco, históricamente fue una fortaleza militar española, el sol hizo su presencia y en ese momento pudimos ver por primera vez el puente más conocido del mundo.


El Golden Gate Bridge de 67 metros de altura y casi tres kilómetros de largo, comenzamos a cruzarlo. Una curiosidad.. cada ciertos metros existe un teléfono disuasorio, su cometido es evitar que la gente se lance del puente, un policía intenta disuadir a los posibles suicidas a través del teléfono.

Parece ser que vienen personas de todo el país con ideas firmes de suicidio..


Después de cruzar el puente nos dirigimos a Sausalito, bonito pueblo con casas flotantes y hogar de muchos artistas bohemios. Hicimos nuestra primera parada para comer en una pequeña terraza mientras observamos el continuo tránsito de bicicletas en uno y otro sentido. Un ruido de frenazo nos atrajo la atención, me asomé a la Calzada, un ciclista de cierta edad se levantaba del suelo, un vehículo había impactado con él, parecía leve no obstante tras unos 5 minutos un camión de bomberos y una ambulancia hacia su presencia sin ser necesaria ninguna actuación.
Seguimos ruta, después de unos cuantos kilómetros a la orilla de la bahía nos desviamos hacia Mill Valley, un pintoresco, tranquilo y bonito pueblo típicoddel interior.

Mientras buscaba un lugar donde resguardarme del Sol, observé una muchedumbre en una céntrica plaza donde unos hinchables y un alegre música animaban una fiesta.
Nos dirigimos hacia un parque de secuoyas muy próximo, enseguida entramos en un frondoso bosque donde los rayos de sol no penetraban ante los enormes secuoyas de entre 50-80 metros de altura y troncos de 5 a 8 metros de diámetro imposible de abrazar..

imposible de abrazar.. el contraste de temperatura era evidente, cruzamos de nuevo Mill Valley. Nos dirigimos de nuevo hacia la bahía bordeando la punta de esta y continuamos hacia nuestro último destino..Tiburón. En su entrada de esta localidad observamos un coche de policía aparcado, en su interior había un maniquí vestido con uniforme para disuadir a los conductores de sobrepasar el límite de velocidad..??
A estas alturas el sol me había quemado por completo la cara y estaba agotado, llegamos al final del muelle de Tiburón, allí esperamos el ferry que nos llevaría de Nuevo a San Francisco. Multitud de bicicletas hacían fila mientras se ponía el sol en el horizonte de la bahía.
25 minutos después llegamos de nuevo a San Francisco, compramos un pack de cervezas en el Grocery de la vuelta de la esquina de nuestro Hostel y me dirigí al salón comunitario. Una chicas españolas buscaba en el ordenador un anuncio para comprar un coche durante su estancia con la idea de venderlo después, me preguntaron si sabía de la  existencia de seguros para vehículos por quincenas, estaba indecisas entre dos vehículos. Uno que echaba humo y otro que no arrancaba adecuadamente... sin comentarios.., esperemos que les fuese bien la aventura...
El último día lo dedicamos a pasear por la bahía y visitar varios parques de bomberos uno de ellos en el muelle

y el gran estadio AT&T de los Giants de San Francisco, el azar hizo que en esos momentos fuesen previos a un partido. Accedimos al estadio sin que nadie nos controlase el acceso, los aficionados llenaban las gradas y la música ambientaba el entrenamiento de los jugadores en el césped. El béisbol tiene mucho tirón en USA junto al fútbol americano. Nuestros días en esta gran ciudad terminaban, nos despedimos del Océano Pacífico desde los muelles mientras se ponía el sol en el horizonte con el Golden Gate de fondo... una bonita imagen impagable de esta ciudad de San Francisco.....

viernes, 16 de mayo de 2014

CALIFORNIA PARTE I

Septiembre 2012.
US Airways sería nuestra compañía aérea que haría el Madrid- San Francisco haciendo escala en Filadelfia, aeropuerto columna vertebral entre Europa, Estados Unidos y América latina.
Tras una escala mínima de hora y media, comenzamos a cruzar todo el país hasta la costa oeste. Después de seis horas llegamos al aeropuerto de San Francisco. Anochecía en la ciudad cuando cogíamos el Air Train. Las 16 horas de viaje se sentían en el cuerpo, bajamos en Civic Center, Market street, la novena parada del Bart. Céntrica avenida que cruza la zona financiera, lugar dónde se concentra más mendicidad en la ciudad, San Francisco es una de las ciudades con más transeúntes de los Estados Unidos. Aquí estaba uno de los hospitales donde muchos de los veteranos de guerra se recuperaban de sus heridas, muchos de ellos acabaron en la calle, dada la dificultad de integración que sufrieron al acabar la guerra de Vietnam.
Tras nuestra salida del metro, observamos decenas de ellos con sus carros deambulando, discutiendo y alguno algo perturbado gritando.
Mi primera impresión fué una mezcla entre decepción y preocupación. No obstante, esta singularidad no le quita ni un ápice de encanto a esta maravillosa ciudad, lo cual nos fuimos dando cuenta con el paso de los dias..
Nuestro Hostel no andaba lejos, cogía el plano cuando un transeúnte se acercó a pedir tabaco, conseguimos situarnos, European Hostel se encontraba en la manzana contigua, en el interior de una estrecha y oscura calle.


El Hostel constaba de tres plantas, en la planta baja se encontraba la recepción y un pequeño salón con cocina equipada sillones comunitarios. Un grupo de personas de varias nacionalidades observaban la televisión.
Las otras dos plantas se disponían en diminutos dormitorios con literas, varios baños y duchas compartidas por planta, nuestro dormitorio constaba de unos 2 metros por un metro y medio, una litera de dos alturad y una pequeña mesilla.
Los techos tenían humedades y las paredes desconchadas nos daban la bienvenida. La verdad un poco lamentable pero con un ambiente juvenil, económico y muy céntrico.
Al día siguiente desayunamos en el Starbucks a la vuelta de la esquina junto a una gasolinera, mientras preparábamos en el plano nuestra ruta del día.
Tomamos Market St y nos dirigimos hacia el sur hasta la bahía, el aire fresco se sentía agradable, los primeros peatones de la mañana ya transitaban por la avenida hacia arriba y abajo. Después de unos 40 minutos por esta larga avenida, llegamos a la zona financiera donde decenas de ejecutivos abarrotaban las aceras entrando y saliendo de los rascacielos. A unos limpiabotas se les acumulaba el trabajo, otras personas con menos prisa sacaban los periódicos matutinos de sus expendedores en la acera, otros hacían fila a la entrada de las múltiples cafeterías de la zona.
Llegamos al embarcadero junto a la bahía, aquí el frío era intenso. Eran las 10 de la mañana, la niebla lo rodeaba todo, paseamos por los muelles hasta Fisherman's Wharf el muelle 39


Dónde se encuentra un gran centro comercial, ocio, bares y restaurantes como el HardRock Café, una noria, otras atracciones y multitud de tiendas de souvenirs. 
A un lado está la colonia de leones marinos en cautividad que se pueden observar dormitando y  jugueteando entre ellos. Empezó a aclararse el día y a salir los primeros rayos de sol, pudimos observar por primera vez la isla de Alcatraz en el centro de la bahía y el puente que conduce a Oakland. 
Tras comer en el Pier 39 recorrimos el muelle dónde algunos pescadores de pequeñas embarcaciones limpiaba sus capturas y alimentaban con sus restos a los hambrientos leones marinos. 
Comenzamos a subir por las empinadas calles

 un sin fin de subidas y bajadas debido al número de fallas que hay debajo de San Francisco. Llegamos a Lombard St, allí se encuentra esta calle, la más famosa y visitada de San Francisco era tal el desnivel que tuvo que hacerse la calzada en forma de espiral, muy cuidada y realmente bonita. Multitud de personas hacían fotos en todas las direcciones, la recorrían de arriba abajo paseando en vehículos parando en mitad para hacer instantáneas, lo que provocaba un atasco continuo. Seguimos caminando por las calles multitud de veces reflejadas en las películas de Clint Eastwood.

Llegamos a Telegraph Hill, la Torre Coit Tower de 64 metros de altura, que fué donada por la ciudad en homenaje a los bomberos de San Francisco tras el gran incendio. Es la colina más alta de San Francisco con las mejores vistas de la bahía y de la ciudad.. Impresionante momento!!
Al día siguiente, desde los muelles salíamos con Alcatraz Cruises hacia la mítica cárcel. El ferry atravesaba la bruma de la mañana, aún no se distinguía la roca hasta pocos metros antes. El oleaje y las frías aguas que rodeaban las rocas hacían que pareciese imposible que alguien pudiese escapar de ella con vida, varios guardas del parque nos esperaban al desembarcar.
Comenzamos a subir una pronunciada cuesta hacia la entrada del recinto, allí adquirí un audio guía en Castellano, una voz se presentaba como un auténtico superviviente prisionero de Alcatraz, la cárcel más inexpugnable de los Estados Unidos. Último lugar donde se llevaban a los peores y más peligrosos presos de otras cárceles.



Conflictivos y peligrosos asesinos, violadores, mafiosos, algunos de ellos muy famosos como Al Capone. En general, los más peligrosos de América. Alcatraz fué concebida como centro de rehabilitación, pero era un lugar de castigo extremo, los gritos de sufrimiento de sus presos se podían oír a veces por todos los bloques de celdas cuando eran golpeados en las celdas de castigo, o en el agujero, de allí solían salir los que lograban hacerlo maltrechos con neumonía, artritis ..etcétera. Después de pasar días o semanas en el frío cemento completamente desnudos muchos presos se volvieron locos.
Tras años, el 23 de 1763 Alcatraz cerró sus puertas, hoy en día durante la noche, los guardias escuchan entre las galerías multitud de ruidos extraños y susurros.
Tras varias horas, embarcamos de nuevo y dejamos atrás esta roca, con sus innumerables tragedias personales detrás de cada uno de los presos retenidos.
Una vez en el muelle nos dirigimos hacia el edificio Transamérica piramyd, es el que marca el skyline de la ciudad. El rascacielos más alto de San Francisco de 48 plantas, construido encima de la falla de San Andrés. En los alrededores se encuentra China Town, la colonia asiática más grande del mundo fuera de Asia. Se dice que es dado por la cercanía de la costa asiática y a la vista gorda que se hacía a la entrada de estos inmigrantes a cambio del pago de impuestos.
Justo al lado, Little Italy pequeña comunidad italiana llena de restaurantes donde hicimos alto en el camino para comer en uno de ellos en gran cantidad por pocos dólares

por la tarde paseamos por los barrios de Marina y North Beach, observamos desde Alamo Square las famosas .."the painted ladies" casas de estilo victoriano que aparecen en la serie de Padres forzosos y que es uno de los iconos de la ciudad junto al Golden Gate. Anochecía y el frío de la bahía comenzaba a inundar la ciudad....................

miércoles, 23 de abril de 2014

IRLANDA ; El país del trébol.


Abril, nueve grados a mi llegada al aeropuerto de Dublín. Un cielo encapotado y amenazante de lluvia me daba la bienvenida a el país del trébol.
Cogí el autobús hacia el centro, me acompañaban en él algunos padres de estudiantes Erasmus que venían a visitarlos.
Tras bajar en O'connel street, céntrica calle de Dublín dónde se encuentra el "Alfiler", una especie de monumento en forma de alfiler que nadie sabe con seguridad que representa y de los que los dublineses no se sienten muy orgullosos por su gran coste.

Me dirigí hacia Upper Gardiner street dónde tenía mi alojamiento, esta vez un Guest House. Mis anfitriones, una pareja de jubilados encantadores disponían de dos casitas con habitaciones, baños compartidos y desayunos servidos en las habitaciones por ellos mismos. Tras instalarme bajé hacía el centro. Anochecía y las luces de las casas iluminaban el Río Liffey con todo su esplendor, crucé el famoso Ha´penny Bridge.

Al otro lado se encuentra el barrio de El Temple, dicen que tomó el nombre por el famoso Pub que lleva su nombre. De obligada visita, el pub dispone de varias salas, un patio interior y música en vivo todas las noches. Tomé una pinta de Guinness y tras escuchar unos cuantos temas de música Celta me fuí en busca de algo para cenar..
Día siguiente, 8:00 de la mañana, O´connel St..café para llevar en mi mano..esperando que una furgoneta con un gran toro verde en su costado me pasase a buscar.
Un Español afincado en Dublín sería el encargado de enseñarme parte de Irlanda.
Hacía un frío agradable, enseguida llegó Antonio con su furgoneta. Nos saludamos e inmediatamente tomamos camino hacía Belfast, ciudad tristemente famosa por los conflictos, disturbios y enfrentamientos entre Católicos y Protestantes. También por el problema de la independencia de Irlanda del Norte.
En apenas una hora llegábamos a la ciudad. Una calma tensa rodea Belfast, los vehículos policiales son blindados, acostumbrados a desordenes públicos y ataques a la policía. Llegamos a la zona católica dónde todo parecía tranquilo, mas adelante en Falls Road, murales apoyaban a presos políticos o memoriales de figuras ya desaparecidas que habían luchado por la libertad en tiempos pasados. Curioso ver banderas Británicas aquí y allí apoyando la soberanía Británica.
Cruzamos al barrio protestante, se me congelaba la mirada ver iglesias totalmente calcinadas por las llamas y que aún hoy se pueden observar queriendo mostrar escenas de conflicto.



Llegamos a un Checkpoint, hoy ya sin vigilancia, un muro metálico de unos 15 metros de altura separaban los barrios, este destinado a evitar el lanzamiento de artefactos. Estábamos en Shankill Road, barrio Lealista. Hogar de familiares e integrantes del IRA, los murales con imagenes de miembros asesinados en el conficto conmemoraban sus muertes por la causa, las coronas y flores adornaban el lugar dónde viven sus propias familias.
De las casas salían y entraban sus residentes.

Nos miraban algo acostumbrados, pero yo no me sentía muy tranquilo, no me parecía que les pareciese muy bien que se convirtiese en un lugar de turisteo. Trás algunos cruces de miradas tensas decidimos marcharnos.
Antes de salir de Belfast nos dirigimos a los astilleros y muelles dónde se construyó el famoso Titanic, hacía una semana se había inaugurado el Museo dedicado al barco. Después de una hora y media ya en el Norte de Irlanda llegábamos a "Giants Carreway", el Parque Natural de La Calzada de los Gigantes. Acantilados, playas dónde se observan bloques exagonales de basalto, causa por la cual es zona volcánica. Unos de los lugares más bellos del mundo.


Interminables páramos aparecían ante nuestros ojos atravesadas por estrechos caminos dónde curiosamente cada cierta distancia se observaba una coloreada cabina de telefono en medio de la nada..
Tomé una buena sopa caliente en una antigua escuela de piedra convertida en Restaurante bien aislado del frio y con bonita decoración.
Al día siguiente quería visitar la Universidad, lugar emblemático y uno de los más bellos de la ciudad. De camino encontré la figura de una mujer empujando un carro, era Molly Mallone, situada en Grafton St, tendera de día y prostituta de noche..Se dice que murió de fiebres, vendía su pescado por la zona portuaria. Existe una canción popular dedicada a ella, la cual se convirtió en el himno no oficial de Irlanda y Dublin.
Llegué a Trinity College, la Universidad. En su interior, el silencio imbadía el lugar, es impresionante encontrandose en el centro de la ciudad. En el centro de la plaza principal, se encuentra una torre con una campana, una de las mil leyendas que cuenta esta Universidad dice que si un estudiante consigue trepar a ella y hacer sonar la campana, será inmediatamente nombrado Rector de la Universidad. Otra dice que si un estudiante osa a pasar por el interior de la torre, éste no volverá nunca a aprobar un examen. La biblioteca es una de la más antiguas y bellas del mundo.
Continué por Grafton St. calle mas comercial y animadas, actuaciones de música salpican la calle.
Al final de esta se encuentra St, Stephens Green Park, un parque muy bonito que se debe visitar, pero si de verdad queréis admirar un jardín bonito y romántico, ese es Merrion Square, no lejos de el primero y rodeado por los grandes Museos de Dublín.
Como no visité la Catedral más emblemática de Irlanda y una de las Catedrales más famosas del mundo. San Patricio, construido junto a un pozo en el que según dice la leyenda, San Patricio bautizaba a aquellos que se convertían al Cristianismo, la única Catedral de las islas con varias misas cantadas al día. 
Mi último día lo quería dedicar a uno de los Free tours que salen desde el Ayuntamiento, recorriendo durante dos horas, el castillo de Dublín, alrededores y muchos otros lugares, curiosidades como el comienzo del grupo musical U2 en las calles..
Después me dirigí a la famosa cárcel de Kilmainham, lugar dónde se rodó la famosa película de "En el nombre del padre"..muy recomendable.
La antiquísima Iglesia de St. Andrews, dónde se dice..la recorre el espectro de una dama de blanco todas las noches y que muchas personas aseguran haberla visto. Por último me dirigí hacia St James Gate..la fábrica de Guinness, mundialmente famosa y visitada por miles de personas todos los días. Previamenta había comprado los tickets online, unas máquinas me validaron y accedí..
El edificio constaba de 3 plantas, la primera era una gran tienda de Souvenir del producto, la segunda y tercera sobre la formación de la cerveza y arriba del todo se encontraba un bar-mirador de 360 grados, dónde se puede probar una pinta una vez canjeado el ticket o aprender a tirarla..A mi entender un poco decepcionante por el alto coste de la entrada para realmente lo que es el lugar...

 Mi conclusión:..Dicen que los Irlandeses tienen algunos mitos..Que no contestan, solo preguntan,..beben mucho, juerguistas, habladores, les encanta reír, bromear..después de estos días entre ellos debo decir que todas son ciertas....

domingo, 23 de marzo de 2014

ESCOCIA

Escocia es uno de los países que siempre quise visitar, la naturaleza en estado puro. El misterio, las leyendas que rodean y recorren las viejas calles de Edimburgo. Segunda ciudad de Escocia (la capital es Glasgow) pero la primera en turismo.
Llegué al aeropuerto y cogí el Air link, un autobús de dos pisos de color azul, que enlaza con el centro de Edimburgo junto a la estación de tren.
Crucé la Old town, la universidad y junto a Meadows Park, tenía mi Hostel, una casa victoriana de dos plantas totalmente británica. Edimburgo fué en siglos pasados tristemente maltratada por la hambruna y la peste, la fuerte Inquisición qué ajusticiaba a la población por acusaciones de brujería. Muchas leyendas acreditan a la ciudad como una de las más encantadas del mundo, su universidad es la única del mundo que imparte parasicología.
Tras instalarme me acerqué a conocer Old town, la calle más famosa es Royal Mile, street que como su propio nombre indica, mide una milla y se denomina Real porque es el trayecto que realizaba la realeza desde el Castillo de Edimburgo hasta el palacio de Holywrood, dicha calle se encuentra salpicada de closes, callejones estrechos y oscuros. Entre los más famosos se encuentra Mary King Close, nombre de una joven que habitó en esta calle. Fué la zona más castigada de Edimburgo contagiada por la peste, las autoridades de la ciudad decidieron emparedar toda la zona dejando dentro a sus habitantes para que la enfermedad no se extendiese por la ciudad. Así abandonaron a su suerte y llevó a la muerte a todos los residentes en ella, estuviesen enfermos o no. Se puede visitar este Close subterráneo que se encuentra debajo de la ciudad, está intacto desde la época y es mostrada por la mismísima Mary King. Casi enfrente se encuentra la grandiosa catedral de Saint Gil, sus valiosas vidrieras recuerdan la historia del Santo, patrón de los pobres y leprosos. En su interior se encuentra la capilla dedicada a la orden del cardo,

segunda orden más importante en el Reino Unido. En su interior, el escudo de cada caballero miembro de la Orden, un lugar increíble. Tras cenar algo me dirigí paseando hacia Forrest RD, pasando por delante de Greyfriars Bobby, la figura del perro. Uno de los símbolos de Edimburgo, el animal permaneció durante 14 años durmiendo sobre la lápida de su dueño después de fallecer éste, está dedicado a su lealtad.
Continúe caminando y observé a mi izquierda el famoso Elephant house, un café dónde Joanne Rowling comenzó la saga de Harry Potter, se dice que vivía cerca y que era una mujer muy humilde y apenas disponía de luz en su domicilio y por eso bajaba a escribir al local, ahora dicen que es una de las personas más ricas del Reino Unido.
Llegué de nuevo a Royal Mile dónde a las 22.00 tenía el comienzo de The Ghost tour, el tour de fantasmas que recorría las principales cementerios y dónde el guía ataviado de época y con una gran túnica negra nos contaría las mil y una leyendas que atesoran esta mágica ciudad. Lugares de ejecuciones y cientos de fantasmas acreditados por toda la ciudad, la leyenda de Burke y Hurd, una pareja de indigentes que asesinaban, para vender sus cuerpos a la Universidad de Medicina. Las extrañas figuras que aparecen hoy en día en las lápidas del cementerio de Carltón Hill. Sucesos que ocurren en el cementerio de Greyfriars. Los espíritus que residen en el viejo edificio de Tron Kirk, que ha imposibilitado su restauración en este edificio situado entre la Royal Mile y South Bridge, pasé un rato muy divertido.
Debo comentar que aparte de este tour que es de pago, también existen otras alternativas gratuitas que enseñan la ciudad durante el día y que al cabo de esta, puedes gratificar con una propina al guía, único beneficio que recibe. Todo si quedas satisfecho, estos free tour existen en muchas de las principales capitales de Europa, más que recomendable.
Al día siguiente, amanecía temprano, a las seis y media ya desayunaba en el Starbucks de la Royal Mile. Era el punto de salida de mi próximo destino, Highlands y lago Ness. En pocos minutos montaba en una furgoneta acompañado de 5 personas más y de María, nuestra guía Caditana, pusimos rumbo hacia las tierras altas... pasando por Stirling. Bordeamos el Parque Natural de Trossachs. Callander, dónde pudimos observar los típicos buelles peludos. El páramo de Ranmoch de suaves ondulaciones, atestados de montañas y lagos, atravesamos el valle de Glencoe, Forth William a orillas del lago Linnhe a los pies de la montaña más grande de Gran Bretaña, el Ben Nevis. Continuamos por un gran valle, una falla geológica que divide la zona montañosa de las Highlands. Llegamos a Fort Augustus, a orillas del lago Ness.

dónde comí en el famoso de bothy a orillas del embarcadero, dí buena cuenta de un esquisito salmón cocinado de varias formas a modo de degustación, ahumado, marinado...

así esperaba la salida de mi ferry para recorrer el lago, a las 15,00 montaba en el ferry. Loch Ness, es un lago de tipo glaciar de 56 km, 226 metros de profundidad. La leyenda dice que en él cabe toda la humanidad multiplicada por 10, una curiosidad es que el color del agua es parecido al del té al ser arrastradas gran cantidad de raíces, hierba, semillas desde las montañas hasta al agua por la gran la cantidad de lluvia que caen estas tierras. Dicen que la temperatura del agua suele ser mayor que el ambiental debido al contraste por el constante movimiento de una falla que pasa por debajo.
En la parte profunda podría quedar sumergida La Torre de Londres, aunque este lago es más conocido por los supuestos avistamientos de Ness, desde 1923 no son pocos los que dicen haberlo visto, una curiosidad son las peticiones por escéntricos millonarios que solicitan desecar el lago, obviamente las autoridades lo rechazan.
A la vuelta paramos en Pitlorhry, población llena de montañas y destilerías de whisky, el castillo dónde vivió María Estuardo. La campiña dónde Braveheart realizó su cruzada. Cruzamos el puente de Forth, candidato a Patrimonio de la Humanidad. Tras 11 horas y después de haber recorrido Escocia de sur a norte y de oeste a este, llegábamos de nuevo a Edimburgo.
Era hora de comer algo y probar una buena pinta, me dirigí a Grassmarket, plaza céntrica de la ciudad el lugar donde ajusticiaban a los condenados, en el suelo está grabado el lugar dónde se encontraba la horca, en el mismo lugar se encuentran unos cuantos Pubs, los cuales cada uno de ellos mantienen un hombre con una historia real detrás de él, en uno de ellos pedí un plato típico escocés. Steak pie y Haggies.. pastel de carne y riñones. Muy bueno aunque para mi gusto algo picante, todo mezclado con una buena pinta tibia. Estaba cansado y ya deseaba volver a mi hostel.
Al día siguiente tras un buen descanso, pensé que no podía irme de Escocia sin visitar la famosa capilla Rosslyn por su aparición en la película del Código Da Vinci y lugar dónde dice la leyenda, pudo estar custodiado el Santo Grial, así que me dirigí hacia Princes Street. Cogí el bus 892 de la compañía lothian dirección Rosslyn tras 30 minutos llegué a este bonito pueblo situado a 12 km de Edimburgo, la capilla Rosslyn, es una pequeña iglesia del siglo XV en el pueblo del mismo nombre, región de Midlothian, diseñada por la familia Saint Clair, familia escocesa de nobles y caballeros. Lo que en principio iba a ser una colegiata acabó siendo una capilla, con decoraciones bíblicas y templarias, tiene multitud de mitos y leyendas, Caballeros Templarios, Santos, demonios, el Santo Grial..
En 1992 Andrews Saint Clair, un americano interesado en el pasado de su apellido publicaba una investigación a la relación de los Saint Clair con la Orden Templaria y el Santo Grial, también las ruinas del Templo de Salomón. El mito dice y hace pensar que fueron custodiados por la familia aquí en Rosslyn y hasta la cabeza de Cristo enterrado bajo la columna o pilar del aprendiz, vamos un lugar mágico que merece la pena visitar. Por la tarde visité el Castillo de Edimburgo, fortaleza erigida sobre una roca volcánica, sus tres lados protegidos por acantilados. En él se encuentran las joyas de la corona, la Piedra del Destino, piedra arenisca con una impresionante historia detrás y que es utilizada para coronar a los Reyes. También alberga una antigua prisión militar que se puede visitar, un museo. Todos los días a las 13.00 horas se dispara un cañón. En la explanada de la entrada, todos los años se celebra el Military Tattoo.. un gran espectáculo exhibición de desfiles y bandas militares que actúan ante el público, es muy famoso aquí.
Continué en el otro extremo de la ciudad, allí se encuentra Calton Hill, una torre de 32 metros de altura situada en lo alto, dedicada a el Almirante Nelson para celebrar su batalla de Trafalgar. El National Monument, semejante al Parthenón de Atenas inacabada. Desde la colina se pueden apreciar increíbles vistas de toda la ciudad, Princess Street, el Hotel Balmoral, el castillo, el puerto de Leith y muchos otros lugares..simplemente una ciudad maravillosa e inolvidable!!



sábado, 1 de marzo de 2014

Un paseo por ESTOCOLMO.

En el descenso y aproximación del avión al aeropuerto de Estocolmo, podían observarse unas vistas increibles de los lagos e islas que forman el archipielago de la capital de Suecia.
El color verde me daba la bienvenida a este país Escandinavo. Dejé atrás el avión de aerolíneas Irlandesas entre un fuerte olor a queroseno que inpregnaba todo el aeropuerto de Kavsta. Cogí el autobús de la empresa Flygbussarna y en unos 30 minutos llegaba a T-Centralen..la estación de autobuses. Cogí mi inseparable mochila y trás coger el plano, me dirigí hacia el lago Mälaren.

en el mismo corazón de Estocolmo dónde tenía mi alojamiento, esta vez un Hostel en un barco amarrado en el muelle de Söder Malarstrand. Muy fácil de encontrar al ser de color rojo. The red boat Mälaren constaba de unas 12 habitaciones-camarotes de varios tamaños, baños compartidos, todos ellos sumergidos en el agua hasta casi hasta la altura de un ojo de buey en la parte alta de los camarotes, en la primera planta se encontraba el comedor-recepción-sala de estar. En popa y proa dos terrazas que invitaban a tomar el sol.
Trás hacer el registro y darme una buena ducha, salí a recorrer el muelle dónde los barcos anunciaban otros alojamientos y discotecas. Al final se encontraba una pequeña Isla, Längholmen. Se encontraba casi en el centro del lago. Varios caminos de tierra daban la entrada a multitud de casitas de madera pintadas de vistosos colores y cuidados jardines. El camino moría en un parque dónde podía disfrutarse de unas privilegiadas vistas de todo el horizonte y primera línea de la ciudad.
Estaba anocheciendo, el frío ya era intenso y las luces comenzaban a aparecer alrededor del lago. Me dispuse a buscar un lugar dónde cenar, mientras la curiosidad me llevaba al interior de las casas desprovistas de cortinas en sus indiscretas ventanas completamente vestidas de IKea.
Cual fué mi sorpresa cuando me crucé por casualidad un restaurante que se anunciaba con el nombre de "Bar tapas Las ramblas" entré, de español sólo tenía el nombre, reconozco que la comida me gustó y tras el postre me envalentoné y llamé a una de las camareras, me sirvieron un tradicional licor sueco de color negro en un vaso pequeño, me advirtieron pero me lo bebí de un trago, creí sentir mis pupilas dilatarsen y mis papilas gustativas quedaron abrasadas de inmediato pero recibí con una sonrisa la aprobación de otros clientes allí cenando.. 
Hacía las 3 de la madrugada me desperté la luz entraba por el ojo de buey, se había hecho de día. Aquí durante unos meses, la oscuridad de la noche dura pocas horas.
Tras desayunar en el bonito y algo recargado comedor del pequeño Hostel-barco crucé la pasarela y caminé hacia Gamla Stan, la zona más antigua
junto al lago de Strömmer dónde se encuentra el Palacio Real, todos los miércoles y sábados se hace un vistoso cambio de guardia en la Plaza de Armas y música de la banda militar durante dos horas.
Visité la isla de Diugarden, el parque de Skansen, dónde se encuentra el zoo, con fauna y flora nórdica, renos, osos pardos, lobos árticos y otros animales no en el mejor estado, además algo les hacia estar nerviosos.


De repente el cielo se nubló, empezó a rugir y caer una gran manta de agua que solo duró unos pocos minutos pero que lo anegó todo, era hora de salir de ayí...
En la isla contigua se encuentra el Museo Vasa, también el barco Ap Chapman, barco Escuela Militar sueco que se puede visitar, también muy recomendable visitar la estación de metro de la línea azul en Ostermalmstorgs, una auténtica obra de arte.

Un bonito y agradable paseo rodear la isla por la orilla, cruzando la Universidad, la Facultad de Arte, llegar a la parte norte, dónde hay una buena vista de el parque de atracciones gröna Lund Tivoli y el acuario.
Los siguientes días visité el Ayuntamiento, el Palacio dónde se conceden los Premios Nobel. Los barrios de Södermalm y norrmalastrand. El Ice Bar, el bar de hielo. (Reservar con antelación) Sobre todo pasear. Estocolmo es una ciudad para pasear sin prisas, admirar las vistas de la ciudad desde lo alto del puente Vasterbron, recorrer las orillas de sus lagos, hacerse el sueco y aprobechar de cada brizna de sol, muy valorado aquí.
Disfrutar de su gastronomia, las köttbullar, las famosas albóndigas cubiertas con salsa de carne, el salmón con salsa de enebro, arenques ahumados del Báltico.. el mejor lugar y más típico es el mercado de Saluha en Ostermalm en el corazón de Estocolmo.
Una ciudad muy europea y cosmopolita sin miedo a sus largas noches y helados inviernos.